Ngapeth, entre voleibol y fútbol

  • El francés Earvin Ngapeth es una figura mítica del voleibol

  • Conquistó el oro en los pasados JJ.OO. y fue elegido mejor jugador del torneo

  • Antes de ser un amante del voleibol, fue un apasionado jugador de fútbol

Un balón, dos equipos, líberos, pasadores, ataques, una red que tiembla… Más allá del vocabulario empleado, ¡fútbol y voleibol tienen mucho en común! Que se lo pregunten a Ivan Perisic, subcampeón de la Copa Mundial de la FIFA 2018, ¡que también ha defendido los colores de Croacia como internacional en vóley playa! O pídanle su opinión al guardameta belga Thibaut Courtois, procedente de una familia de voleibolistas... De hecho, él mismo practicó ese deporte durante varios años antes de dedicarse definitivamente al fútbol.  El francés Earvin Ngapeth, a su vez, proviene del fútbol. Lo jugaba apasionadamente cuando era niño, antes de abrazar una carrera de voleibolista que lo condujo recientemente al título olímpico. 

Para FIFA.com, el internacional francés habla de esa pasión que sigue manteniendo muy viva, y desvela sus favoritos para los The Best FIFA Football Awards.

Earvin, en los escasos momentos de respiro que le deja su vida profesional, ¿hay lugar para el fútbol? Sí, ¡hay incluso un lugar amplio! Primero, está la Playstation y su juego del FIFA 22… ¡a todas horas! Y cuando tengo un poco de tiempo, me voy al polideportivo y organizamos partidillos entre amigos. Pero confieso que ya no es tanto como antes, porque siempre está ahí planeando el miedo a lesionarse. 

Durante mucho tiempo jugó al fútbol. ¿Por qué optó por el voleibol? De niño, sólo pensaba en el fútbol. Vivía en Fréjus [al sureste de Francia], y frecuentaba su centro de formación. Pero cuando tenía 11 años, mi familia y yo nos mudamos a Poitiers, ¡una ciudad donde el vóley está muy presente y el fútbol mucho menos! Así que me acabé pasando al voleibol. ¿Qué posición ocupaba en el fútbol? Era delantero centro, con un paréntesis de una temporada jugando de portero porque estaba lesionado. 

Cuenta la leyenda que incluso relegó al banquillo al actual defensa del París Saint-Germain Layvin Kurzawa cuando los dos jugabais juntos en Fréjus. ¿Es eso cierto? Se ha exagerado un poco con esa historia [risas]. Hubo un partido, en medio de otros 72 encuentros, en el que Layvin, efectivamente, empezó el partido en el banquillo y yo de titular… Pero el entrenador hizo entrar enseguida a Layvin viendo que perdíamos. Sinceramente, no había color entre él y yo.

ltj6x8jo9xk1gr4w0eet.jpg

Hace 6 o 7 años, incluso, volvió a federarse como futbolista, en plena carrera como voleibolista. ¿Tanto echaba de menos el fútbol? ¡Es verdad! Estaba jugando en Rusia y tenía un poco de morriña. Era muy joven, y estaba lejos de mis amigos y de mi familia. Dejé mi club, pero no tenía derecho a volver a jugar en otro club de vóley en Francia por motivos contractuales. Así que me saqué una licencia como futbolista aficionado para unas semanas… Estuvo chulo, ¡salvo por el hecho de que todos los partidos que podría haber disputado se anularon por la meteorología!

The Best Of…

  • ¿El mejor club del mundo? Era el Auxerre en la época de Philippe Méxès, Jean-Alain Boumsong, Djibril Cissé… ¡Luego pasó a serlo el París Saint-Germain!

  • ¿Su mejor recuerdo como hincha? El pasado Mundial

  • ¿El mejor jugador de todos los tiempos? Zizou

  • ¿El mejor partido al que ha asistido? Guardo un emotivo recuerdo de la final de la Copa Africana de Naciones que ganó Camerún, país de mis ascendientes, a costa de Egipto.

  • ¿La mejor jugadora de todos los tiempos? Wendie Renard. ¡Además la conozco un poco!

  • ¿Su gesto técnico preferido? Me encanta el sombrero.

¿Siente a veces un cierto arrepentimiento por haber elegido el voleibol en vez del fútbol? No, mi carrera de voleibolista me llena. La vida de un futbolista tiene pinta de ser más complicada que la mía: más presión, más cobertura mediática… Pero es cierto que me habría gustado seguir con el fútbol más tiempo, porque su juego en sí es realmente interesante de practicar.

Ha sido medallista de oro en los Juegos Olímpicos. ¿Lo considera el equivalente a un Mundial en el fútbol? Eso creo. Cada disciplina tiene, es cierto, su propio trofeo supremo. Para nosotros, el súmmum es, efectivamente, los JJ.OO. Para los futbolistas, ¡imagino que es el Mundial!

Una vez que se alcanza esa gloria suprema, ¿cómo volver a motivarse para perseguir otro trofeo? Esa es la esencia del deporte y de la motivación. Se pierda o se gane, un competidor siempre está invadido por ese deseo de ir a buscar todavía más. No se acaba nunca. Uno nunca está saciado. Cumples un objetivo, y hay otro que viene después. El deporte es un eterno retorno.

La FIFA va a designar próximamente al ganador del premio The Best al Jugador de la FIFA 2021… ¿Quién sería merecedor de ese trofeo en su opinión? Son muchos los que pueden aspirar a él y, por otra parte, ¡a menudo son los mismos! Por tanto, ¡voy a salirme de los caminos trillados y a proponer a Federico Chiesa! Es un jugador fantástico. Tiene un impacto extraordinario en el juego. Durante la Eurocopa, a mi modo de ver, fue el que sobresalió por encima del resto… 

Tokyo 2020 Olympiad Tokyo TÓQUIO, TO - 01.08.2021: TOKYO 2020 OLYMPIAD TOKYO - Ngapeth from France during the Brazil vs France volleyball game at the Tokyo 2020 Olympic Games, Olympische Spiele, Olympia, OS held in 2021, the game held at Ariake Arena in Tokyo, Japan. (Photo: Richard Callis/Fotoarena) x2101039x PUBLICATIONxNOTxINxBRA RichardxCallis

¿Y a qué técnico concedería el premio The Best al Entrenador de Fútbol Masculino? Al haber ganado Italia la Eurocopa, votaría por su seleccionador, Roberto Mancini. Como francés, ¿quién es su jugador preferido de los Bleus? Kylian Mbappé. Su confianza en sí mismo es admirable. Más allá de sus prestaciones sobre el terreno de juego, aprecio mucho sus entrevistas. Es inteligente; tiene la cabeza en su sitio.

Si fuese un jugador de fútbol, ¿quién sería? Sería Karim Benzema, en relación a los duros golpes que ha podido sufrir, ¡y al hecho de que consigue volver a levantarse cada vez! 

¿Y qué futbolista habría sido un buen voleibolista? Thibaut Courtois proviene de una familia de voleibolistas, y tiene ese físico longilíneo ideal para el voleibol. En cuanto a jugadores de campo, ¡pienso que Peter Crouch también habría tenido el perfil para triunfar!