Manipulación de partidos

¿Qué es la manipulación de partidos?

Esta práctica consiste en influir o alterar de manera ilegítima, directa o indirectamente, por acción u omisión, el curso, el resultado o cualquier otro aspecto de un partido o una competición de fútbol. Los motivos más comunes que llevan al amaño de partidos son:

BENEFICIOS ECONÓMICOS

Se trata de la manipulación de partidos a través de apuestas deportivas, donde personas ajenas al terreno de juego conspiran para manipular un partido o una competición y obtener así ganancias económicas de forma ilegal a través de las plataformas de apuestas. En estos casos, se suele ofrecer un incentivo económico a los participantes del encuentro para que alteren o influyan en el desarrollo del mismo.

BENEFICIOS DEPORTIVOS

Se puede manipular un partido para obtener una ventaja deportiva con diferentes objetivos, como por ejemplo, garantizar la clasificación de un equipo en un torneo o evitar el descenso. Por lo general, este tipo de manipulación no se relaciona con las apuestas, si bien puede generar beneficios económicos para los involucrados en el amaño.

OTROS

Cualquier ventaja indebida para sí mismo o para otros relacionada con la manipulación de un partido o competición de fútbol.

¿Qué actos se asocian al amaño de partidos?

La manipulación de partidos puede presentarse mediante una gran variedad de actos u omisiones. A continuación, encontrará una lista no exhaustiva de los más comunes:

todo acuerdo o asociación ilícita (verbalmente o por escrito) entre un manipulador de partidos y otra u otras personas con el fin de alterar de manera impropia el resultado de un partido o competición;

perder intencionadamente un partido o una parte del mismo, p. ej. conceder goles, provocar una amonestación con tarjeta amarilla o roja, provocar penaltis;

el bajo rendimiento deliberado de un futbolista durante el partido, p. ej. defender o atacar con falta de convicción;

la incorrecta aplicación deliberada de las Reglas de Juego por parte del árbitro u otros miembros del cuerpo arbitral, p. ej. mostrar tarjetas amarillas o rojas cuando no corresponde, señalar penaltis;

interferencias con el juego, el terreno de juego o el equipamiento, p. ej. cortar la luz del estadio;

decidir de manera impropia no señalar una acción en el terreno de juego, aunque así lo indiquen las Reglas de Juego, p. ej., decidir no sacar tarjetas amarillas o rojas, o no señalar penaltis.