Euforia, dolor y polémica con el himno: Los recuerdos olímpicos de Dieke

29 abr. 2021
  • Ifeoma Dieke brilló en el estreno olímpico de la selección británica

  • La ex central escocesa era una de las dos no inglesas de la plantilla

  • Habla de 2012 y de qué escocesas podrían lucirse en Tokio

Nació en Estados Unidos, obtuvo una beca en la Universidad Internacional de Florida, jugó como profesional en Chicago y Boston, y actualmente ejerce de entrenadora en Miami. Pero cuando en 2004 la llamaron para unirse a la selección femenina de fútbol más laureada del mundo, Ifeoma Dieke hizo lo impensable: dijo no a jugar con Estados Unidos.

La explicación a lo aparentemente inexplicable empieza por sus primeras palabras, pronunciadas con un inconfundible y marcado acento escocés. Diekes prosigue dejando claro que, pese a esos vínculos con la nación norteamericana –por no hablar de su ascendencia nigeriana–, ella siente que “todo en ella” es escocés. Sencillamente, ese sentimiento de pertenencia a un país donde se crió desde los 3 años pesó más que el prestigio y el éxito que indudablemente habría conllevado responder a la llamada de las Barras y Estrellas.

“No me arrepiento de ello. En absoluto”, asegura Dieke a FIFA.com. “Todavía recuerdo los días previos a esa concentración con Estados Unidos tras haber sido convocada. Aunque sabía el enorme privilegio que era –y todas las oportunidades que se me brindaban–, no estaba nada emocionada. Seguí preguntándome por qué era así, y al final me di cuenta de que era porque, aunque nací en Estados Unidos, simplemente no me sentía estadounidense”.

“Sencillamente, no me parecía lo correcto; no me tocaba la fibra sensible como siempre lo ha hecho jugar con Escocia. En aquel momento, la gente pensaba que estaba loca, y tardé un par de días en reunir el valor para decirle a mi entrenador que no iba a ir. Pero sinceramente, nunca me he arrepentido ni por un segundo. Fue una decisión que tomé con el corazón, por los motivos correctos, y estoy muy orgullosa de la carrera internacional que tuve”, subraya.

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Recuerdos de Londres

Tras haber sido internacional más de 120 veces, haberse convertido en la primera mujer negra en capitanear a Escocia y haber ayudado a su selección a clasificarse para su primer gran campeonato, ese orgullo está plenamente justificado. Pero a pesar de esos logros, a Dieke tal vez se la recuerda más por otro hito como internacional.

Ocurrió en 2012, cuando fue una de las dos únicas jugadoras no inglesas convocadas con la primera selección femenina olímpica de Gran Bretaña. Y aunque el torneo acabó prematura y dolorosamente para ella, con una rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla en el segundo partido del combinado británico, “nada que lamentar” vuelve a ser su positivo mantra.

“Recuerdo que al principio sentí un poco de lástima de mí misma, porque sabes que esas lesiones pueden poner fin a tu carrera”, admite. “Pero cuando estaba metida en la cama recuperándome, estuve viendo los Juegos Paralímpicos por televisión, y vi competir a personas sin brazos ni piernas. Eso me inspiró de veras, y me hizo poner las cosas en perspectiva. Al final, de hecho, creo que esa lesión prolongó mi carrera, porque aprendí una nueva manera de entrenar y poner en forma mi cuerpo; y, tras haber pensado siempre que me retiraría con 32 años, acabé jugando hasta los 37”.

“Todavía recuerdo cuando recibí la llamada de Hope Powell diciéndome que había sido seleccionada. Fue un momento realmente alucinante para mí, porque me encantaba ver los Juegos Olímpicos, aunque para mí todo giraba en torno al atletismo. Pensar en mí misma formando parte de eso simplemente me dejó maravillada. Incluso ahora, me cuesta pensar en que yo misma he sido ‘olímpica’, porque, para mí, los atletas que tengo en mente están simplemente en otra estratosfera”, confiesa Dieke.

“Las semanas previas a la cita, el saber que éramos la primera selección femenina de Gran Bretaña que competía [en unos Juegos Olímpicos]… fue algo realmente genial. Luego juegas el primer encuentro en el Estadio del Milenio ante 30.000 espectadores, y ganas. Fue básicamente un jaleo… Pura euforia. Aun sabiendo que sufrí una lesión tan grave durante el certamen, volvería a repetirlo todo”, asegura.

El blanco de los tabloides

Esta declaración resulta aún más sorprendente teniendo en cuenta que las duras experiencias olímpicas de Dieke no se limitaron a esa rotura del ligamento. Además, ella y la también escocesa Kim Little soportaron titulares furibundos en primera página por negarse a cantar ‘God Save the Queen’, el himno nacional tanto de Inglaterra como de Gran Bretaña.

“Kim y yo estábamos totalmente de acuerdo en no cantarlo”, señala la ex defensa central sobre un himno que incluye un verso que habla de “aplastar” a los “escoceses rebeldes”. “Habíamos hablado de ello y, por nuestra parte, simplemente ni pensarlo... Lo más divertido fue que, en el primer partido, pusieron el himno hasta la segunda estrofa… ¡y ninguna de las jugadoras inglesas se la sabía! (risas)”.

“Hubo también algunas críticas sobre eso, sobre que ellas no se supiesen la letra, y recuerdo que, esa noche, alguien repartió hojas de papel con la letra en la cena. También nos las dieron a Kim y a mí, pero en realidad, solo hubo bromas al respecto: nadie de la plantilla ni del cuerpo técnico nos presionó para cantar”, subraya.

“Ser las únicas jugadoras no inglesas de la plantilla había resultado un poco intimidante, aunque tuve la suerte de que había sido compañera de equipo de Kelly Smith, Alex Scott y Karen Carney. Y las demás también se portaron muy bien. El mayor ajuste fue sobre el césped: adaptarse, básicamente, a cómo jugaba Inglaterra. Pero pienso que el hecho de que tanto Kim como yo fuésemos titulares en los partidos refleja el hecho de que encajamos bastante bien y de que, espero, potenciásemos al equipo”.

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Escocesas estelares

La selección británica no encajó goles en ninguno de los partidos que jugó Dieke, mientras que Little –que disputó todos los encuentros en Londres 2012– tiene ahora 30 años, vuelve a estar en forma, y es una de las más destacadas aspirantes no inglesas a figurar en la convocatoria de Hege Riise para Tokio 2020. ¿Pero a qué otras escocesas podríamos ver causando sensación en tierras niponas?

“A Erin Cuthbert, sin duda”, afirma Dieke. “Para mí, va a estar ahí arriba con las mejores futbolistas durante la próxima década y más. Todavía es joven, pero tiene mucha experiencia, muestra una actitud excelente y es capaz de jugar –y de hacerlo muy bien– en múltiples posiciones”.

“Caroline Weir también debería estar ahí para mí”, continúa. “Ha sido estupendo ver su evolución, porque siempre ha tenido talento –no hay muchas mejores técnicamente–, pero su condición física ha mejorado muchísimo. Y Kim seguramente volverá a estar ahí. La calidad que tiene es sencillamente tremenda; en mi opinión, sigue estando ahí arriba con las mejores”.

“Después de eso, será interesante ver lo que piensan los entrenadores. Por ejemplo, ¿podría entrar Beatts (Jennifer Beattie), dado que ha jugado mucho tiempo en Inglaterra y ha formado una buena sociedad en el fútbol de clubes con Steph Houghton? Eso podría darle ventaja sobre Rachel Corsie. Todo es cuestión de equilibrio, dentro y fuera del campo, y me puedo imaginar que no será fácil seleccionar una plantilla”, concluye.

A Riise le habría sido casi imposible ignorar a una Dieke en su apogeo… Ahora, esta orgullosa olímpica estará animando desde su casa de Miami a este segundo grupo de futbolistas británicas en su lucha por las medallas en Japón.