Daum: "Rumania volverá a jugar un Mundial"

Christoph Daum dejó su impronta en la historia de la Bundesliga armando equipos como el 1. FC Colonia y el Bayer 04 Leverkusen, que se quedaron a las puertas de coronarse campeones. Y principalmente cuando conquistó el título con el VfB Stuttgart en 1992 contra todo pronóstico.  o cuando estuvo a punto de dirigir a Alemania. En la actualidad, Daum es seleccionador nacional.

En los inicios de su carrera fue, principalmente, un técnico innovador, pero también combativo, siempre orientado al ataque. Y más de uno considera a Daum, que no disfrutó de una carrera fructífera como futbolista, el primer "entrenador conceptual" de la Bundesliga, antes incluso de que se acuñara este término. De la mano del Besiktas (una Liga y una Copa) y del Fenerbahce (dos Ligas), encontró en Turquía su segundo hogar, y posteriormente sumó un doblete con el Austria de Viena en 2003.

Un técnico que un día obligó a los jugadores del Leverkusen a caminar sobre cristales rotos para potenciar "su fortaleza mental" y que tenía métodos de motivación que un jugador suyo recordó así: "Si mides 1,65 m y vas a hablar con Daum, vuelves creyendo que mides 1,85 m". Daum siempre quiso ser seleccionador nacional y se le cumplió el sueño en julio de 2016 al tomar las riendas de Rumania.

"Uno de mis objetivos siempre ha sido participar en una Eurocopa o en un Mundial al frente de un equipo, porque en estos torneos has de mostrar tu mejor versión en un espacio muy breve de tiempo. Cuando entrenas a un club, las fases de preparación son largas, mientras que como seleccionador dispones de muy poco tiempo para poner en práctica tus experiencias con jugadores y colaboradores. Esta toma de decisiones a toda velocidad representa un nuevo desafío para mí", explicó Daum, de 62 años, a FIFA.com.

Recuperar la gloria de los noventa Rumania vivió su apogeo en los años noventa. Guiada por su estrella Gheorghe Hagi, fue cuartofinalista en la Copa Mundial de la FIFA Estados Unidos 1994™ pero su última participación mundialista fue cuatro años después, en Francia. Su presente es diferente en la Eurocopa 2016 tuvo que hacer las maletas al término de la fase de grupos.

"La nueva junta directiva de la Federación Rumana de Fútbol está construyendo estructuras nuevas y, sobre todo, mejores, en todos los ámbitos del fútbol. Y me gusta echarle una mano", afirma Daum, quien considera un honor ser el primer seleccionador extranjero en la historia del fútbol rumano.

Daum deberá ejercer de impulsor de una selección que defraudó un poco en la fase de grupos de la Eurocopa, donde sólo sacó un punto tras medirse a Francia, Suiza y Albania. "De momento, mi misión principal ha consistido en recopilar información, es decir, analizar y ver en directo numerosos partidos de nuestros potenciales internacionales, así como elegir el mejor equipo posible en torno al equipo y realizar pequeños ajustes en la infraestructura", señala.

"Los futbolistas rumanos siempre han tenido un estilo de fútbol atractivo y ganador. Atacar constantemente, con y sin balón, era una virtud rumana. Es algo que debemos recuperar y además sumarle flexibilidad y disciplina táctica, una mentalidad ganadora inquebrantable y propiciar el mejor espíritu de equipo posible".

En su empresa, el nuevo seleccionador rumano no quiere, sin embargo, ceñirse a un sistema de juego determinado ni a una filosofía de juego rígida: "Soy así de práctico: hay que tomar siempre las mejores decisiones por el bien colectivo". No en vano, a lo largo de su carrera, Daum ha conseguido una y otra vez moldear equipos que han rendido por encima de las expectativas. "En el fútbol, el objetivo siempre es el mismo: mejorar uno a uno a todos los integrantes de la plantilla y, de este modo, mejorar el equipo", sintetiza. "Todos tenemos un único objetivo en mente, que es clasificarnos para el Mundial, y estoy convencido de que Rumanía volverá a jugar un Mundial 20 años después".

Aprendizajes para ser un precursor Tras más de tres décadas de carrera en los banquillos, Daum es un técnico que ha vivido multitud de cosas, vivencias que le han cambiado de algún modo. "Tendría para escribir un libro", responde a la pregunta sobre cómo exactamente le han transformado estas experiencias. "He tenido que adaptarme constantemente a una gran cantidad de aspectos técnicos. Las exigencias tácticas son cada vez mayores, los medios técnicos han variado mi manera de entrenar y el trabajo de cara al público ha aumentado enormemente. El fútbol va a mucha más velocidad en todas sus facetas". Sin embargo, no es algo que le incomode. "Básicamente, tanto antes como ahora, siempre me he visto como un impulsor y, en parte, un precursor. Es algo que ni ha cambiado ni cambiará. Para mí, siempre es un placer tomar caminos nuevos y, sobre todo, mejores".

Sin duda, al preparador alemán le resultará muy útil haber comprendido que su labor no consiste exclusivamente en enseñar cosas a sus jugadores, sino también en aprender de ellos. "La verdad es que siempre he aprendido de mis futbolistas", reconoce. "Muy al principio, Morten Olsen me habló en muchas conversaciones privadas de sus ideas sobre un fútbol ofensivo y atractivo. De él me quedé con muchos aspectos importantes en la transición del balón. Pierre Littbarski me enseñó cómo alcanzar el éxito con un poco más de serenidad y autoridad. Michael Ballack me hizo ver la importancia de la flexibilidad de un jugador y de todo el equipo en una época en la que estábamos demasiado orientados hacia el juego posicional. Y Roberto Carlos me demostró lo importante que es practicar continuamente las jugadas ensayadas".

Encuadrada en el Grupo E del clasificatorio para la Copa Mundial de la FIFA 2018, Rumanía se medirá con Polonia, Dinamarca, Armenia, Montenegro y Kazajstán. "Ya sé todo lo necesario de nuestros rivales. Todos los que jueguen contra nosotros lo harán con una gran motivación. Tenemos por delante diez finales complicadas, en las que tendremos que superar nuestro techo actual para salir victoriosos", avisa Daum antes del primer partido, que tendrá lugar el domingo en casa ante Montenegro.