Gradel y los Elefantes ya no se ocultan

29 jul. 2021
  • Max Gradel es el capitán de la selección marfileña

  • Los Elefantes se medirán con España en cuartos

  • "Nadie esperaba que llegásemos hasta aquí"

Tras vencer a Arabia Saudí (2-1) y repartirse los puntos con Brasil (0-0) y Alemania (1-1), Costa de Marfil terminó segunda del Grupo D del Torneo Olímpico de Fútbol Masculino, situándose así en los cuartos de final, donde se cruzará con España. "Lo que sentimos es orgullo, porque nadie esperaba que llegásemos hasta aquí con la liguilla que nos había tocado", subraya Max Gradel en declaraciones a FIFA.com.

"Haber superado esta liguilla es una proeza", insiste el capitán de los Elefantes. "No hay que olvidar que Alemania ha ganado la Eurocopa Sub-21 este año y que tiene un gran equipo, con jugadores muy buenos. También le plantamos cara a Brasil, que es el favorito del torneo y defensor del título. No contaban con que superásemos este grupo de la muerte, pero sí que ha sido merecido".

A sus 33 años, Gradel es el jugador de mayor edad de un combinado marfileño al que se incorporó justo antes del inicio del certamen. "Representar a mi país siempre ha sido un sueño y un orgullo, así que cuando recibí la llamada del seleccionador no lo dudé ni un segundo. Además, esta era una de las pocas competiciones de selecciones que no había disputado", recuerda el atacante, internacional en 75 ocasiones, que tiene en su palmarés un título de la Copa Africana de Naciones, el de 2015, y una participación en la Copa Mundial de la FIFA™, en 2014.

Max, el hermano mayor

Para Gradel, ex de Leeds y Saint-Étienne, esta aventura ha supuesto la oportunidad de conocer a la nueva generación que viene pidiendo paso en el fútbol marfileño, cuya clasificación para Tokio 2020 fue una hazaña tan solo lograda antes en 2008. "Son unos jóvenes que tienen ganas de trabajar, de progresar, que escuchan, y muy humildes. Cuando es así, para mí, como capitán y como líder, todo resulta más fácil. Es toda una satisfacción poder jugar con ellos y compartir esta experiencia con este plantel", afirma sonriendo.

"Ha aportado mucha calma", apunta por su parte el técnico, Soualiho Haidara. "El papel de líder que desempeña en este equipo nos permite controlar cierto número de problemas. Desde que llegó, ha implantado una organización interna con sus hermanos pequeños. Ha instaurado un código de buena conducta, respaldado por multas. Con Eric Bailly, Franck Kessié y él, tenemos un líder en cada línea, eso facilita las cosas dentro de la cancha. Y cuando vemos a Max esforzarse, da la impresión de que todavía tiene 25 años", se congratula el seleccionador.

¿Generación dorada?

Gradel, que se ha codeado con astros de la talla de Didier Drogba, Yaya Touré o Salomon Kalou, sabe que aún queda camino por recorrer hasta recuperar la época dorada de la Séléphanto. "Todo el mundo es diferente. Estamos hablando de una generación en la que hubo monstruos, ¡leyendas! Claro que es algo pronto para comparar este plantel con la generación dorada de Costa de Marfil, que yo conocí en su apogeo. Aquí he descubierto un grupo que está empezando, así que es imposible compararlos. Lo que es seguro es que habrá que seguir esperando para que Costa de Marfil vuelva a tener tantos jugadores que desplieguen todos al mismo tiempo su enorme calidad".

Aunque la campaña de los marfileños en Pekín 2008 concluyó en cuartos de final, el equipo actual puede inspirarse en las epopeyas africanas de 1996 y 2000, años en los que Nigeria y Camerún dieron la sorpresa al colgarse las dos primeras y únicas medallas de oro del continente primigenio en fútbol. "Es lo que esperamos, pero procuramos pelear y trabajar con la máxima humildad. Está por ver lo que nos reserva el futuro. No queremos pensar más allá de nuestro próximo partido, luego ya veremos", señala Gradel.

Engañar al adversario

Y si los grandes jugadores se forjan en grandes partidos, los pupilos de Haidara tienen ante sí un nuevo reto de envergadura en cuartos de final para poner a prueba sus fuerzas y ver hasta dónde les permiten llegar sus ambiciones. "La situación se vuelve más interesante y la presión aumenta", confiesa el estratega a FIFA.com. "Cuando se elimina a un grande como Alemania y el siguiente rival es España, uno piensa que ni siquiera ha tenido tiempo de disfrutar de lo logrado".

Para preparar este choque frente a la Roja, el técnico está concentrado principalmente en la recuperación de sus hombres, a quienes afectó el desfase horario durante los dos primeros partidos. "Hay que desear simplemente que los jugadores tengan un buen día, eso es todo. Si somos capaces de hacer las cosas como ayer, creo que podemos plantar cara a cualquier oponente".

"No jugamos ningún partido amistoso antes del torneo, eso dificultó nuestros preparativos, pero nos permitió poner en apuros a los rivales, porque no tenían vídeos nuestros, y nosotros de ellos sí", dice Haidara, consciente de que el factor sorpresa ya no funcionará ante los españoles. Estos, por su parte, saben perfectamente que deberán dar lo mejor de sí para superar a unos Elefantes que ya no pueden ocultarse.