El mayor equipo de todos: los voluntarios de Lituania 2021

  • Varios cientos de voluntarios han colaborado en el Mundial de futsal

  • Las sedes de Vilna, Kaunas y Klaipeda han contado con gente de entre 18 y más de 65 años

  • Vinieron de muchos países europeos y de otros tan lejanos como Argentina y la RI de Irán

La Copa Mundial de Futsal de la FIFA 2021 ha reunido en Lituania a las selecciones nacionales de 23 países. Y aunque la mayoría ya han hecho las maletas, hay un grupo especialmente numeroso que fue el primero en llegar y será el último en marcharse.

Se trata de los voluntarios del torneo, que suman varios centenares de personas de diversos orígenes. Aunque pasan desapercibidos para quienes siguen la competición a través de la televisión o por Internet, los asistentes a los estadios han agradecido enormemente la función crucial que desempeñan.

Volunteers in Kaunas during FIFA Futsal World Cup 2021

En concreto, han prestado una ayuda inestimable a los combinados participantes, a los espectadores, al personal de la FIFA y al Comité Organizador Local (COL) en esferas que van desde el transporte y la acreditación hasta los servicios de prensa y de las tres sedes, Klaipeda, Kaunas y Vilna.

"Es agradable ver que la gente está dispuesta a implicarse durante tanto tiempo, casi un mes. Y la mayoría ha estado motivadísima, con ganas de aprender y de ayudar a otras personas que lo necesitan”, explica a FIFA.com Sigita Austinskaite, directora de Voluntariado del COL.

KLAIPEDA, LITHUANIA - SEPTEMBER 17: A general view during the FIFA Futsal World Cup 2021 group E match between Spain and Japan at Klaipeda Arena on September 17, 2021 in Klaipeda, Lithuania. (Photo by Tullio Puglia - FIFA/FIFA via Getty Images)

Entre aquellos a quienes ayudaron no había únicamente personas que habían venido solas y jóvenes, sino también familias y gente mayor. "Por ejemplo, hemos tenido gemelos y gemelas de voluntarios”, señala Austinskaite, “mientras que en Klaipeda hubo varias personas mayores de 65 años. Encajaron muy bien en el equipo de la sede, y algunos también han podido aprender un poco de inglés con la ayuda del personal de la FIFA".

Sabor internacional

Los equipos de voluntarios no podrían ser más internacionales, ya que han estado representados numerosos países europeos —desde España y Alemania hasta Rumanía—, por no mencionar otros tan lejanos como la RI de Irán y Argentina.

Una de las integrantes deeste contingente cosmopolita es Caterina, argentina de 24 años de origen lituano cuyos abuelos emigraron del país báltico a Sudamérica en el periodo de entreguerras.

A pesar de haberse criado en La Plata, en la provincia de Buenos Aires, Caterina se interesó por sus raíces lituanas y hace tres años vino a estudiar a Vilna, donde llegó a dominar el idioma. Hace poco empezó a estudiar Gestión Deportiva en Kaunas, de modo que no quiso desaprovechar la oportunidad de ver cómo se dirige un gran evento deportivo.

"Es muy interesante formar parte de un torneo de la FIFA. Se conoce a mucha gente y es todo muy dinámico”, afirma la argentina, que ha desempeñado distintas funciones, en ámbitos que van desde la acreditación y los servicios VIP hasta la asistencia a la mascota oficial, Ivartito.

Volunteer Caterina

También ha aprendido un nuevo deporte. "Antes no conocía las reglas del futsal y ahora ya sé cómo se juega. Es un deporte interesante y dinámico. Procuro ver los partidos cuando puedo, está muy bien, porque así también puedo animar a mi país, Argentina", añade Caterina, que es hincha de Racing Club de Avellaneda por influencia de su padre.

El miércoles tuvo la suerte de asistir en persona a un Superclásico y de ver cómo sus compatriotas se imponían a Brasil en el choque de semifinales que disputaban en Kaunas. "Es fantástico ver a tanta gente venir a animar a los dos equipos, hasta se ven lituanos con camisetas de Brasil y Argentina. Yo pensaba que iba a ganar Brasil, pero la Albiceleste consiguió la clasificación, ¡así que bailé de alegría!", admite, además de contar que hubo incluso una fiesta organizada por los argentinos residentes en la ciudad tras la victoria.

Volunteer Caterina

Para algunos lituanos, la posibilidad de presenciar un torneo internacional de primerísima categoría como la Copa Mundial de Futsal de la FIFA es una oportunidad única de aprender de los profesionales más destacados, al mismo tiempo que se conoce a gente de otros países.

Audrius, lituano que también tiene 24 años, estudió Gestión y Desarrollo del Deporte en la Universidad de Portsmouth, antes de pasar el año pasado siendo entrenador de baloncesto en Suecia. Nos cuenta que la oportunidad de ser voluntario en su ciudad natal era demasiado buena como para dejarla escapar.

Volunteer in FIFA Futsal World Cup 2021

"Tengo aspiraciones profesionales en el ámbito del deporte y, como se trata de un torneo del máximo nivel, quería ver su organización de cerca. Quería ver cómo funcionan la FIFA y el COL y conocer a la gente que trabaja en este tipo de eventos”", dice Audrius, que ha colaborado con los departamentos de operaciones de los partidos y gestión de voluntarios en Kaunas. "Ha sido estupendo poder ver los partidos después y sentir que había formado parte de todo aquello. Me impresionaron muchas cosas, especialmente el trabajo con las selecciones antes de los partidos y todo el aspecto de la preparación de las jornadas. También ha sido interesante conocer a gente de todo el mundo".

Desde un prisma deportivo, Audrius cuenta que ya había jugado al futsal y que, por tanto, conocía la disciplina, aunque ver a equipos de élite le ha brindado una nueva perspectiva. "He aprendido las reglas en profundidad, y también aspectos tácticos a los que han recurrido durante el torneo los equipos".

Y las propias selecciones han reconocido el gran esfuerzo hecho por los organizadores y los voluntarios. Audrius recuerda un episodio en particular: "Cuando Tailandia jugó en Kaunas, fue una agradable sorpresa entrar en su vestuario el día siguiente al partido y ver un mensaje de agradecimiento en el tablón".

Y aunque el torneo vaya a concluir dentro de un par de días y solo un equipo podrá llevarse el trofeo a casa, el equipo de voluntarios recibirá también sus recompensas: unas semanas de grandes recuerdos, experiencias inolvidables y nuevos amigos.