Un pionero en el fútbol inglés en Fortaleza

Mirandinha, ex jugador del Newcastle

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Los visitantes del Memorial do Futebol Cearense ubicado en el Arena Castelão de Fortaleza —una de las atracciones del primer estadio inaugurado para la Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014™— encontrarán una camiseta de un equipo inglés entre trofeos, fotos y vídeos con declaraciones de ex jugadores locales. Se trata de un regalo adquirido por un trabajador del recinto, que lleva a cabo sus tareas en una sala del mismo piso y que habló con FIFA.com mientras se encargaba de los preparativos para el gran clásico de la ciudad, el Ceará-Fortaleza de este domingo.

Mirandinha se convirtió en el primer brasileño que competía en el fútbol inglés en 1987, al fichar por el Newcastle procedente del Palmeiras, tras distinguirse con la selección brasileña en una gira por el Reino Unido. Regresaría a su tierra natal dos años más tarde, pero no ha dejado de estar vinculado con el club del norte de Inglaterra. Actualmente trabaja en la administración del Arena Castelão, estadio que albergará tres encuentros de la Copa FIFA Confederaciones, y sigue desde lejos (y siempre que le es posible, de cerca) los partidos del Newcastle. También presta atención al desempeño de los brasileños en la Premier League, hoy en día mucho más numerosos. Asegura que la vida de estos es mucho más fácil de lo que fue la suya cuando llegó a Inglaterra, como pionero.

¿Cómo fue a parar usted al fútbol inglés?El Newcastle ya llevaba algún tiempo siguiéndome. Esto empezó gracias a un estudiante de intercambio seguidor del Palmeiras que había llegado a la ciudad y se alojó en la casa de un empresario que tenía contactos con el club. Entonces, ese brasileño empezó a hablar de mí, que entonces jugaba en el Palmeiras, y les pasó material de periódicos y revistas, y eso hizo que el club se interesase. Fui convocado por la selección brasileña para participar en la Copa Stanley Rous, contra Inglaterra y Escocia, y el Newcastle pudo observarme. Tuve grandes actuaciones en los dos partidos, marqué un gol en el empate contra los ingleses y di el pase de uno de los goles del 2-0 sobre los escoceses. Cuando volví a Brasil, el Newcastle hizo una oferta al Palmeiras. Estuve a punto de fichar por el América de México, el contrato ya estaba prácticamente cerrado, pero el Newcastle insistió y me llevó.

El estilo de juego de allí no era exactamente el mismo al que usted estaba acostumbrado en Brasil, ¿no es así?No, no lo era. En aquella época, la mayoría de los clubes ingleses todavía jugaban a base de patadón. Pero, por suerte para mí, el Newcastle no era tan “inglés” en ese aspecto, no recurría tanto a los balones aéreos. Eso me ayudó. Además, las características del fútbol de allá se parecían a las mías, de mucha velocidad. Por lo tanto, cuando llegué, aunque el estilo fuese totalmente distinto al de Brasil, la mayor dificultad con la que me encontré fue el idioma, ya que no sabía hablar inglés.

¿La fase de aprendizaje le resultó difícil? ¿Tuvo ayuda del club?Cuando llegué, el club puso a un inglés que había vivido en Portugal para ayudarme como intérprete. Pero en la segunda temporada prescindí del traductor, ya conseguía arreglármelas. Quien me ayudó mucho fue Paul Gascoigne. Con él aprendí todas las palabrotas. Por desgracia, perdí el contacto con él. Hace unos tres años que no hablamos, desde que su estado de salud empeoró. Pero cuando iba a Inglaterra siempre procuraba verlo.

¿Sigue yendo con frecuencia a Newcastle?Siempre que puedo. Me encantan el club y la ciudad de Newcastle, donde dejé muchos amigos. Aún hoy me siguen tratando muy bien, y los aficionados me reciben con mucho cariño. Todavía me conocen como Mira, como en mis tiempos de futbolista. Es especial. Cuando no estoy allí, sigo los partidos por televisión. Me dolió el descenso del Newcastle, aunque me alegré mucho del regreso a la Premier League y de la buena temporada que hicieron. Creo que aún pueden llegar más lejos, sobre todo con una hinchada fiel como la suya, que no abandonó al equipo en los momentos difíciles.

Hoy en día hay muchos más brasileños en el fútbol inglés. ¿A quiénes destacaría usted?Me gusta mucho David Luiz, del Chelsea, que tiene muchísima calidad y es uno de los mejores centrales del mundo. Oscar, también del Chelsea, está haciendo un trabajo sensacional, a pesar de no ser aún titular indiscutible. Pero no hay duda de que le aguarda un gran futuro. Ellos tienen la suerte de jugar en un fútbol muy distinto y más fácil del que yo encontré en mi época. Ahora solo hay jugadores de alto nivel, de todas las partes del mundo, en terrenos de juego extraordinarios. En mi época tuve que jugar hasta en campos de césped sintético, como el del Luton Town. La cultura del fútbol inglés es completamente diferente hoy en día.

¿Cómo es su trabajo en el Arena Castelão?Trabajo de administrador en lo referente a los equipos que vienen a jugar aquí, lo que engloba el campo, el vestuario, las delegaciones. En los días de partido por las tardes, llego al Castelão a las 9 de la mañana y me quedo hasta el final. Tengo la llave maestra del estadio (risas). Me gusta mucho este trabajo, poder contribuir a este proyecto del Castelão, que es un motivo de orgullo para todos nosotros. Sentimos la alegría de la gente con un estadio así. Yo no tuve la oportunidad de participar en un Mundial como jugador, pero ahora voy a formar parte de uno aquí, en el estadio. También estamos deseando que llegue la Copa Confederaciones.

Su despacho está dentro del Memorial do Futebol Cearense, un proyecto en el que usted participó de manera directa. ¿Cómo fue ese trabajo?Me inspiré mucho en la experiencia que viví en el Newcastle, en la forma en que tratan los clubes ingleses a sus figuras. Creo que es un aspecto en el que en Brasil todavía debemos progresar, y espero que espacios como este y los nuevos estadios construidos puedan ayudar a cambiar esta cultura. Me puse en contacto con ex jugadores que dejaron huella en el fútbol de Ceará para grabar sus declaraciones para el Memorial. Es muy importante conservar este patrimonio. Yo nunca fui vanidoso, pero puedo decir que a un ex futbolista le encanta ser recordado y volver a ser tratado con cariño.

Este domingo, el Arena Castelão será escenario de un evento de ensayo para la Copa FIFA Confederaciones, el duelo de rivalidad local entre Ceará y Fortaleza, clásico de la ciudad por excelencia. Si tuviese que explicar la importancia de este partido a sus amigos de Newcastle o a los visitantes extranjeros del estadio, ¿qué les diría?Les diría que este clásico no tiene nada que envidiar a un Corinthians-Palmeiras, un Newcastle-Sunderland o un Liverpool-Manchester United. Durante la semana, en la ciudad no se habla de otra cosa. La gente duerme, se despierta, toma el café de la mañana, come y cena con este clásico. Yo tuve la oportunidad de disputarlo como jugador y entrenador, y esto último es mucho peor. Como jugador, yo sabía que podía resolver. Como técnico, uno siempre depende de los demás. Pero tuve la suerte de ser campeón con el Fortaleza en las dos funciones, y eso acabó creando una gran identificación mía con el club. A pesar de eso, mi corazón es de los colores del otro gran equipo de aquí, el Ferroviário.

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