El fútbol como herramienta social, eje de la visita de la Fundación FIFA a Puerto Rico

  • En el marco de su Programa Comunitario, visitó la Fundación Golitos, que ayuda a niños con autismo a través del fútbol

  • También asistió a escuelas que implementan el Programa Football for Schools

  • Puerto Rico fue el primer país donde se lanzó Football for Schools

Omar Álvarez llevaba buena parte de su vida dedicada a enseñar balompié en Puerto Rico cuando sus gemelos, Lorenzo y Darío, fueron diagnosticados con autismo. Ese día, con sus hijos como inspiración, empezó a diseñar una metodología que, a través del fútbol, pudiera ayudarles a lidiar con este trastorno. 

Así nació en 2011 Golitos, una fundación que se propone “patear el autismo” a través de un programa deportivo adaptado, que apunta a desarrollar las destrezas físicas, emocionales y sociales de niños, niñas y adolescentes con autismo, usando el fútbol como herramienta principal.

La Fundación FIFA, que apoya a Golitos financieramente a través de su Programa Comunitario, participó el pasado sábado 7 de mayo en una de las sesiones llevadas a cabo por la organización, que utiliza el poder del fútbol para neutralizar la alteración en sus habilidades de socialización, minimizar los comportamientos restrictivos y repetitivos, los retrasos cognitivos, las deficiencias motoras, las dificultades sociales y de comunicación. 

Al mismo tiempo, busca maximizar las habilidades y destrezas de cada participante, entendiendo la complejidad del diagnóstico y la variabilidad en las características, trabajando con la certeza de la existencia del potencial individual y con el objetivo que las sesiones les proporcionen un sentimiento de pertenencia. También ayuda a los padres y familiares a manejar distintas situaciones cotidianas derivadas del autismo. 

Golitos, que tiene un convenio con la Federación Puertorriqueña de Fútbol, es una organización pionera en el país, y cuenta con profesionales especializados que son profesores de Educación Especial con Certificación en Autismo. Ellos trabajan con entrenadores de fútbol, ​​que los instruyen en habilidades básicas del juego como el regate, el control del balón, el remate y el juego en equipo.

Vale agregar que tanto los profesores como los entrenadores de Golitos han participado en el curso de capacitación del Programa Football for Schools, ya que, los primeros, casi no tenían nociones previas de fútbol. Esto sigue la línea de uno de los elementos principales del Football for Schools, que apunta al desarrollo de un fútbol inclusivo.

El fútbol en las escuelas puertorriqueñas

Football For Schools se lanzó como un programa piloto justamente en Puerto Rico, a mediados de 2019. Desde entonces, ha impactado en más de 250 maestros y escuelas. Aquellos profesores que participaron en los primeros cursos de capacitación, han organizado y llevado a cabo sus propias jornadas tomando como referencia la app del Programa. 

En este marco, la Fundación FIFA visitó dos escuelas el lunes 9 de mayo. La primera fue la Escuela de Talentos José Ramón Rodríguez en el municipio de Coamo, donde casi no se juega al fútbol. Sus maestros se especializan en béisbol o básquetbol, algunos de los deportes más populares, pero gracias a Football for Schools, han descubierto el mundo del balompié, y hoy pueden enseñarles a los alumnos sus nociones básicas.

La sesión se llamó 'Todos podemos jugar', y además de practicar ciertas técnicas del juego, dio lugar a discusiones sobre la igualdad de género, tanto dentro como fuera de la cancha.

Posteriormente, la comitiva se trasladó hasta la Escuela Primaria Asunción Lugo, ubicada en el municipio de Yabucoa. Si bien es una de las áreas donde el fútbol es popular, también es una de las más carenciadas de Puerto Rico, y no todos los niños tienen acceso a su práctica.

Los profesores que llevaron a cabo la sesión son entrenadores con certificación de Football for Schools y han adaptado sus conocimientos y experiencia a la metodología del programa. Bajo el nombre de 'Asumir responsabilidades', contó con una parte práctica y una de debate, durante la cual los niños hablaron sobre qué responsabilidades tienen en sus casas, en la escuela o a la ahora de jugar al fútbol en equipo. 

Esos mismos profesores, a modo de actividad extracurricular, imparten de fútbol a niños y niñas que no pueden afrontar el costo que implica formar parte de una academia.