Sandhu, el pionero indio que desafió el frío noruego

El domingo 29 de mayo de 2016 quedará marcado para siempre como un hito en el fútbol indio. El arquero Gurpreet Singh Sandhu, del Stabaek noruego, se convirtió en el primer futbolista indio en ser titular en un partido de una gran liga europea. Si bien la noticia pasó desapercibida en la mayor parte del planeta fútbol, la gesta podría confirmarse en los próximos años y décadas como un momento histórico para la segunda nación más poblada del mundo.

Pero Sandhu no acapara titulares, y es bastante menos conocido que algunos de sus compatriotas. Muchos expertos del deporte rey recordarán quizá a Baichung Bhutia, apodado el Francotirador de Sikkim, que jugó en divisiones menores de Inglaterra, o a Sunil Chhetri,  que militó brevemente en el Sporting Kansas City, de la MLS.

Sandhu ha esperado pacientemente su oportunidad en Noruega, donde ha estado prácticamente dos años en el equipo de reservas del Stabaek, antes de debutar por fin en primera división.

Y ahora todo apunta a que el arquero, criado en Punyab, va camino de convertirse en el nuevo icono del fútbol indio. Pero el éxito no le ha caído del cielo. Su trayectoria ha ido forjándose a base de un férreo compromiso y grandes dosis de esfuerzo.

Sandhu firmó con el Stabaek por tres temporadas en 2014, cuando tenía 22 años, y ha soportado una espera que debe de haberle parecido interminable. En sus aspiraciones se topó con la alargada sombra del guardameta Sayouba Mandé, integrante de la selección de Costa de Marfil que participó en la Copa Mundial de la FIFA 2014™.

Decisión y compromiso Pese a haber vivido en primera persona un considerable choque cultural, el espigado y ágil cancerbero tenía en mente un objetivo al que no pensaba renunciar. “Demostré mi compromiso desde el primer día que llegué a Noruega. No quería arrojar la toalla”, explica a FIFA.com. “Mi deseo era evolucionar y llegar a ser capaz de jugar a este nivel”.

Este progreso ha permitido a Sandhu no sólo debutar en primera, sino disputar con la India los últimos seis partidos del clasificatorio para la Copa Mundial de la FIFA Rusia 2018™, después de que Subrata Pal, el arquero habitual, jugara los dos primeros encuentros.

A la pregunta de si sus compatriotas deberían seguir sus pasos, Sandhu, que podría protagonizar una nueva gesta en caso de defender la meta del Stabaek en las próximas eliminatorias de la Liga Europa, lanza un mensaje inequívoco. “Yo quería llegar a mi mejor nivel, y en la India era imposible alcanzarlo. Todas las personas que saben un poco de fútbol en mi país lo saben. Pienso que si yo lo he conseguido, muchos indios podrán también dar el salto a Europa. Cuando llegué estaba por debajo de la media, pero he revertido la situación gracias a mi esfuerzo. Es todo cuestión de esperar el momento adecuado, recibir buenos consejos y tener una oportunidad”, señala.

La próxima generación De hecho, la siguiente hornada de talentos de la India tendrá una oportunidad de oro para demostrar su valía el año que viene, cuando su país albergue la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA. Por caprichos del destino, la joven selección india estuvo esta semana en Stabaek, donde jugó un partido de preparación dentro de su gira por Europa.

“Creo que servirá para que el público indio abra los ojos y vea la diferencia que existe con respecto a las selecciones más potentes, así como el trabajo tan arduo que realizan”, opina Sandhu de cara al certamen que acogerá la India en 2017.

La selección sub-16 de su país tuvo la oportunidad de conocer a Sandhu el miércoles 22 de junio, día en el que empataron a dos contra el equipo local. “Han jugado muchos amistosos en Europa, y ha sido una buena ocasión para adquirir experiencia”, comenta el portero, de 24 años. “Es una edad perfecta para venir a Europa. Creo que has de ser muy joven para dar el paso. Con esos años, pueden evolucionar mentalmente y evitar desarrollar malos hábitos”.

Sandhu admite que hubo momentos en los que dudó de sí mismo, sobre todo debido al choque cultural que experimentó tras su traslado al norte de Europa, donde solamente vive una pequeña comunidad india. “Hubo días en los que pensé que no merecía la pena”, reconoce. “Echaba de menos mi casa y me preguntaba qué hacía aquí. Pero estaba preparado y seguí adelante, a sabiendas de que era lo correcto”, añade. “Creo en hacer lo correcto y en hacerlo bien. A menudo, la gente prefiere tomar atajos, especialmente en la India. Yo quiero que los jugadores jóvenes aprendan a ir por el camino difícil, porque es el que les llevará más lejos”.

“Debutar me hizo sentir orgulloso, pero, sinceramente, me entristece ser el único futbolista indio que juega en Europa. Esto demuestra que vamos rezagados. Las mejores naciones asiáticas cuentan con un buen puñado de jugadores en campeonatos de distintos países, lo que evidencia que nos queda mucho trabajo por delante”, afirma.

Sandhu ha subido el listón para los futbolistas indios y ahora, en un periodo clave para el balompié de su país, confía en que su ejemplo haya establecido un nuevo nivel de aspiración para todos ellos. “Estoy orgulloso, y me haría feliz ser el espejo en el que se miran los jugadores jóvenes”, concluye.