Germán Portanova, la apuesta de Argentina para evolucionar

21 oct 2021
  • Desde julio, conduce a la selección femenina argentina

  • Fue futbolista, zapatero y tricampeón como DT a nivel clubes

  • Habla de su historia, su idea de juego y los objetivos albicelestes

Dos partidos contra Brasil, principal potencia de Sudamérica y 7º en la Clasificación Mundial Femenina de la FIFA. Ese fue el primer doble desafío de Germán Portanova, el nuevo seleccionador de Argentina, apenas dos meses después de asumir el cargo. ¿No había un rival menos complicado para el debut?

“Yo no pienso así. Para ser entrenador de la selección, tenés que pensar distinto a cualquier terrenal que le encanta el fútbol, al pasional”, dice en exclusiva a FIFA.com Portanova, elegido para el puesto por su antecesor Carlos Borrello, hoy Coordinador de Selecciones Femeninas de la AFA. 

“Nosotros también somos un poco terrenales y pasionales, pero tenemos que darle vista a nuestro fútbol femenino. Antes, a veces nos negábamos jugar estos partidos, pero la forma de aprender y crecer es jugándolos”, agrega el técnico, quién celebró sus 48 años el 19 de octubre en México, donde enfrentará al local el próximo sábado 23.

Además, contextualiza las dos derrotas sufridas con las brasileñas, por 3-1 y 4-1. “No hay problemas con las críticas por los resultados, tengo la coraza de la tortuga, sólida. Tenemos claro qué queremos y qué estamos haciendo. Para el exitismo, quizás en la última fecha FIFA estuvo todo mal. Para nosotros, fue muy positiva”.

Sus frases permiten seguir perfilando la filosofía futbolística de Portanova, tricampeón de la liga argentina con la UAI Urquiza, uno de los semilleros de la actual selección.

“El primer objetivo era empezar a unir al grupo, la adaptación mutua es clave. Luego, crear un funcionamiento de equipo, una idea de juego independiente del rival. Por momentos, fuimos nosotros más allá de la presión de Brasil o de la disparidad en los duelos personales. Perdimos, pero no nos colgamos del travesaño”.

Y da ejemplos. “Salimos jugando 18 de 20 veces. Intentamos presionar a Brasil, y por momentos le sacamos la pelota, la misma Pía (Sundhage, seleccionadora de Brasil) nos elogió eso”.  Pero el árbol no le tapa el bosque. “Sé que quedamos al descubierto, y eso nos costó goles. Tuvimos errores, también lo sé. Pero contra una potencia. Por eso, así me propongan jugar con Estados Unidos y Canadá, siempre diré que sí”.

Futbolista, zapatero y entrenador

El camino de Portanova hasta la selección tiene datos curiosos. Como futbolista, fue un defensor de casi 15 años de carrera, desarrollada mayoritariamente en clubes del ascenso de su país, con pasos por Chile, Paraguay y España, antes de retirarse en el fútbol semi profesional de Italia.

¿Cuánto hay de ese ex futbolista en este seleccionador? “Todo. Soy muy creyente, y creo que Dios me fue formando para este momento. En Italia, terminé capitán de mis últimos equipos, ejerciendo el liderazgo no desde el juego, porque siempre fui muy limitado, sino desde entender todo lo que implica liderar”, explica.

Luego amplía. “Jugué hasta los 36 con cuatro operaciones de rodilla porque me cuidé, porque entendí lo que conlleva ser responsable con el entrenamiento, la alimentación, el cuidado, el descanso... Diría que sumé un sinfín de detalles que me llevaron ser hoy un entrenador de detalles”.

German Portanova, coach of the Argentina women national team. Photo: courtesy of AFA

Portanova pegó la vuelta a Argentina en 2011, pero no al mundo al fútbol, en parte por “la nostalgia de haber largado”. ¿Qué hizo? “Confeccionar zapatos. Un amigo tenía una fábrica, la clientela, todo... Me fue bien, pero no era feliz”.

Entonces apareció la llamada de la UAI Urquiza para trabajar con sus juveniles. “Dije que sí en el acto. Pasé a ganar mucho menos, pero no me importó. La idea era que los equipos del club jugaran bien, crear un sello para todas las categorías. Y lo logramos”.

En 2014, le propusieron “probar con el equipo femenino”. “Trabajé con las chicas una hora y media y me dije ‘esto es lo mío’. Me di cuenta que la mujer tenía otra predisposición para mejorar, prestaba más atención. Y había muy buenas jugadoras”.

German Portanova, coach of the Argentina women national team. Photo: courtesy of AFA

De la UAI a la selección

Contaba con tan buenas futbolistas que ese año, ganó su primer título. “Estaban Belén Potasa, Florencia Bonsegundo, Laurina Oliveros, Miriam Mayorga… Después vinieron Mariana Larroquete, Milagros Menéndez, Dalila Ippolito... Ellas y, algunas más, fueron parte del proceso de selección que terminó en el Mundial”, resalta el técnico, quien intercaló una temporada con el quipo masculino antes de regresar con las mujeres. 

A aquellos partidos del Mundial, donde Argentina sumó los primeros dos puntos de su historia, Portanova los vio “como entrenador, porque miro todo el fútbol femenino, y como hincha, del equipo y de las chicas con las que tengo buena relación. Hasta notaba ‘movimientos UAI Urquiza’…”. 

Eso sí, todavía se negaba a observarlos como posible futuro seleccionador. “No podía detenerme en eso. Aún cuando empezó a sonar mi nombre, no quería desenfocarme de mi trabajo. ¡Hoy pienso en cuando Carlos (Borrello) me lo ofreció y me emociono!”. 

El objetivo, obviamente, es jugar el próximo Mundial. “Ese el sueño. En las fechas FIFA trabajamos pensando en fortalecernos para la Copa América 2023. Con Brasil encima de todos, el nivel del resto es parejo, y se está equiparando para arriba”.

Para Portanova, las formas son claves. “Lo nuestro se basará, primero, en ser un equipo unido dentro y fuera de la cancha. Eso influye hasta en como vas a cada pelota. Después, el funcionamiento se dará a partir del trabajo, de la idea de juego. Queremos ser protagonistas, tomaremos riesgos y buscaremos los partidos. Dios quiera podamos hacer una muy buena Copa América y clasificarnos al Mundial”.