Andreea Părăluță: "La selección de Rumanía es como mi segunda familia"

19 oct 2021
  • Rumanía marcha invicta en su camino hacia la Copa Mundial Femenina

  • Cuenta con un grupo de jugadoras que lleva años jugando juntas

  • Nunca se ha clasificado para un gran torneo y su portera sueña con lograrlo

Con una madre enamorada del balonmano y un tío del fútbol, que Andreea Părăluță iba a acabar siendo deportista era algo que parecía predestinado.

Desde muy pequeña fue mostrando su amor por ambos deportes, aunque gracias a su hermana, se decidió por la afición de su tío. “Me encantaba jugar fútbol o balonmano con los chicos en el patio del colegio. Mi hermana mayor me encontró el equipo en el que comenzar a jugar en Rumanía”, cuenta a FIFA.com

"Me acuerdo el día que me dijo de ir a jugar al fútbol, que le dije '¿qué dices?' Insistió y al final acabé encantada, aunque iba en zapatillas y el entrenador me tuvo que acompañar a comprar unas botas. Desde ahí hasta ahora”, nos cuenta la portera de 26 años, que cumple su quinta temporada en España, dos años en el Atlético de Madrid y este ya su tercero en el Levante.

Nos lo cuenta con una sonrisa que ha tardado en llegar tras varios meses complicados que comenzaron con una lesión en el codo y una Pandemia que nadie podía imaginar. "En mayo de 2020 me operaron, pero me lesioné en marzo, con la selección, justo al principio de la Pandemia. Estaba mal y me tocó esperar a que todo mejorara y una vez pasé por quirófano, tuve tres meses de recuperación. Molestias, miedo a la recaída… Un año de subidas y bajadas sin encontrar mi punto de forma", comenta.

Nueva ilusión

En esta temporada 2021/2022 todo ha cambiado: “Ahora mismo estoy muy bien y contenta. Recuperada al 100% y sin molestias. Estoy con un estado de forma que echaba de menos”, nos cuenta Andreea, a la que aún no han marcado en los cinco partidos que ha disputado esta campaña.

De esos cinco destacan dos, los triunfos como local ante Lituania y Croacia en la fase de clasificación para la Copa Mundial Femenina de la FIFA de 2023. Dos victorias que colocan a Rumanía en lo más alto del Grupo G empatada con Italia y Suiza.

"Esperaba y deseaba estas victorias. Las conocíamos del camino a la EURO Femenina y sabíamos cómo preparar los partidos. Tenemos un grupo difícil y comenzar con seis puntos nos da una motivación extra y un plus de confianza para el próximo partido contra Suiza, una de las favoritas a los primeros puestos", resalta.

Este viernes se enfrentan al combinado helvético, una vieja conocida, ya le apartó del sueño de la EURO Femenina 2022 en el anterior clasificatorio. Andreea confía que esta vez sea diferente: "Yo no pude jugar hace dos años por lesión, y en el siguiente encuentro tuvimos muchas bajas y no fuimos nosotras. Ahora llegamos todas sanas y con más confianza", destaca.

Dispuestas a pelear

La ilusión es algo que no se pierde en una Rumanía que aún busca su primera clasificación para un gran torneo absoluto femenino, ya sea continental o mundial. De esta manera lo escenifica Andreea: "Tenemos opciones. Vamos a luchar por ganar los partidos y estar hasta el final con posibilidades de clasificarnos. A Italia, que es la otra gran rival, siempre les ha costado ganarnos. Nos respetan y nos ven como un rival complicado de ganar".

Rumanía tiene sus armas en esta fase de clasificación. Son un grupo que se conoce desde hace tiempo con una idea clara de juego. Así nos lo cuenta Andreea: "Llevamos muchísimos años juntas. En Rumanía no hay tantas jugadoras como en Francia o España. No es fácil que haya cambios en la lista de convocadas. Casi siempre vamos las mismas con la selección, lo que es un plus. Nos conocemos, sabemos los movimientos, lo que hace cada una…".

La selección es una familia y para Andreea tiene un significado especial. Se fue a España en 2016 con 21 años y las convocatorias significan regresar a casa. “No puedo describir la emoción. Amo a la selección y vengo a estar con mi segunda familia. Al principio de estar fuera volver era un soplo de aire fresco, un refugio. La selección significa mucho y es un orgullo vestir su camiseta".

Romania women's team after a match

Apoyo de la Federación

En su lucha por este paso cuentan con el total apoyo de la Federación Rumana de Fútbol (FRF), decidida a intentar que el combinado femenino llegue a un gran torneo. "Se están implicando creando programas. Por ejemplo, cada vez hay más divisiones en la liga femenina”, nos cuenta, resaltando un detalle importante: “En la FRF han creado una regla de que todos los equipos masculinos deben tener al menos un equipo femenino en categorías inferiores que en unos años será obligatorio que sea absoluto".

Este detalle le lleva a reflexionar: "Nos ayudará al desarrollo del fútbol femenino. Hay muchas niñas que lo quieren practicar y no saben dónde ir”, nos cuenta, añadiendo su visión sobre la misión del equipo femenino: “A nuestros partidos vienen niñas de colegios y siempre vamos a hacernos fotos y hablar con ellas. Acaban encantadas. Me sorprende porque en los últimos años no pasaba. Me alegra tener estas pequeñas aficionadas que te ven como modelo o ejemplo".

Y al hablar de aficionadas hay que volver la vista a casa. Allí la madre, el tío y las hermanas de Andreea ya solo hablan de fútbol. "Yo siempre les aviso cuando juego. Ahora mi madre sabe más de fútbol que de balonmano", destaca riéndose.

Una vez que ya tiene a toda la familia con los ojos puestos sobre ella, espera que el país haga lo mismo con la selección. Para eso es fundamental jugar ese gran torneo con el que todas sueñan: "Llevamos tantos años luchando y lograrlo sería un sueño cumplido, hacer historia. Lo vamos a pelear y vamos a ir a por todo", concluye.

Andreea Părăluță, Romania women's team goalkeeper during a match