Seger y la etiqueta de favorita de la nueva Suecia

1 ago. 2021
  • Caroline Seger capitanea a Suecia en sus cuartos Juegos Olímpicos

  • Las suecas, señaladas como favoritas al oro tras algunas actuaciones impresionantes

  • Seger habla de asumir esa condición y de por qué estos JJ.OO. parecen diferentes

En una carrera colosal que abarca 12 grandes campeonatos y un récord europeo de 219 internacionalidades, Caroline Seger ya casi lo ha hecho y lo ha visto todo. En este Torneo Olímpico Femenino de estos Juegos Olímpicos, no obstante, le están recordando ese "casi".

Y según afirma, lo que brilla por su ausencia es lo que más anhela. "Una medalla de oro", concreta Seger a FIFA.com. "Es el ingrediente que me falta en lo que ha sido una carrera muy larga y feliz".

Tras haber capitaneado a Suecia este viernes hacia otra victoria convincente más, Seger ya está a solo dos partidos de hacer realidad esa ambición de toda una vida. Pero antes de que sepa si esta aventura olímpica se cubrirá de oro, el camino en sí mismo ya le está aportando otras experiencias novedosas y gratificantes.

Una de ellas es que Suecia se está afianzando cada vez más como favorita al título. Y mientras que otras jugadoras podrían optar por rechazar o quitar importancia a esa condición para protegerse frente a la posibilidad de defraudar a la gente, Seger acepta esas expectativas crecientes.

"No tengo ningún problema con eso”, señala en relación a ser declaradas favoritas. “Es la primera vez que recuerdo haberlo oído en todos los años que llevo en la selección; normalmente siempre somos las no favoritas. Y esto nos dice que debemos estar haciendo algo bastante bien en este torneo".

Caroline Seger of Sweden celebrates after the women s football match between Sweden and Japan at the Tokyo 2020 Olympic Games, Olympische Spiele, Olympia, OS on July 30, 2021 in Tokyo.

"Eso me demuestra también que las valoraciones de esta selección están cambiando, y estoy orgullosa de formar parte de eso. Es genial ser testigo en primera fila de un cambio", añade.

Nadie puede acusar a las suecas de no haberse ganado ese puesto…

El hecho de ser la única selección del torneo con una trayectoria inmaculada, y la única de las semifinalistas que resolvió su choque de cuartos en 90 minutos, ya es bastante impresionante de por sí. Pero si además nos fijamos en las selecciones a las que han vencido (principalmente el país anfitrión y dos de las otras tres semifinalistas, incluida la campeona mundial), queda claro por qué cada vez se considera más a Seger y compañía como la selección a batir.

Además, es extraordinario lo fácil que le está resultando a Suecia ver puerta contra rivales de tanto nivel. De hecho, su cosecha de Tokio 2020 (12 dianas) ya triplica los tantos que totalizaron las Blagult cuando se colgaron la plata en Río 2016.

"Estos Juegos Olímpicos sí que parecen diferentes, y el estilo de juego es la principal diferencia”, analiza Seger, presente en cuatro citas olímpicas desde su debut en Pekín 2008. "En Río, por ejemplo, nos defendimos con uñas y dientes durante todo el torneo para llegar a la final".

"En esta andadura, al jugar tan bien y de forma tan positiva contra Estados Unidos y Australia, marcar muchos goles y pasar a cuartos a falta de un partido, la imagen está siendo totalmente diferente. Nos merecemos estar donde estamos y, desde luego, somos un equipo mejor que el de 2016", subraya.

Mejor, y también más flexible y versátil. Así quedó patente en su choque de cuartos contra Japón, cuando el estilo intrépido que sorprendió a las estadounidenses fue sustituido, al menos por un tiempo, por un esquema más tradicional y sólido.

"Creo que es una gran virtud que podamos cambiar entre los dos estilos cuando lo necesitamos", resalta Seger. "Ahora somos más ofensivas y queremos controlar más los partidos, pero contra Japón sabíamos que jugábamos contra una selección excepcional en la posesión del balón. Es un equipo realmente increíble".

"Pero si te remontas años atrás y a campeonatos anteriores de Suecia, siempre nos ha dado buen resultado nuestra organización y nuestra forma de defender. Es algo con lo que seguimos sintiéndonos muy cómodas cuando la situación lo requiere.

Para tener éxito tienes que dominar ambas facetas del juego, y nadie en nuestra selección quiere añadir elementos nuevos y perder los antiguos”, explica la centrocampista.

Seger sabe que, cuando Suecia se enfrente a Australia en la semifinal del lunes, defensa y ataque tendrán que funcionar a la perfección. Al fin y al cabo, el 4-2 a las Matildas en la fase de grupos puede ser algo engañoso, ya que fue un encuentro muy igualado y lleno de alternativas hasta que acabó decantándose del lado de las suecas.

Además, Australia podría tener una especie de arma secreta con su seleccionador Tony Gustavsson, un técnico sueco con el que Seger trabajó y llegó a una final de la Liga de Campeones Femenina de la UEFA con el Tyreso.

Caroline Seger of Team Sweden and Sam Kerr of Team Australia contest the ball during the Women s Group G - Match 11 football game between Australia and Sweden on Day 1 of the Tokyo 2020 Olympic Games.

"Tony es un entrenador muy inteligente y muy táctico, y además conoce muy bien a nuestras jugadoras, así que, claramente, para ellas es una pequeña ventaja tenerlo", admite Seger. "Cuando se hizo cargo de Australia, creo que pretendió cambiar mucho el equipo en muy poco tiempo. Eso no siempre genera resultados inmediatamente. Pero se las puede ver creciendo como equipo, y cómo se van adaptando también a este torneo".

"Supondrán un reto totalmente diferente a Japón, con muchos más contraataques. Lógicamente, disponen de una amenaza muy grande con Sam Kerr, que es una jugadora excelente, pero también me ha impresionado su mediocampo; especialmente [Emily] van Egmond".

Si hablamos de centrocampistas magistrales, y aunque ella sea demasiado modesta para decirlo, la propia Seger parece estar jugando como nunca. Y pese a todas las emociones que acompañaron a su primera experiencia olímpica en 2008 y a la medalla de plata en Río, estos cuartos Juegos están marcando una nueva pauta.

"La gran diferencia es el sentimiento que tengo al saber que son mis últimos Juegos Olímpicos”, explica la sueca de 36 años, que no ha descartado jugar en la Copa Mundial Femenina de la FIFA 2023. “Cada vez que salgo al campo, lo vivo al 100%, porque podría ser mi último partido olímpico. Y estoy disfrutando más por eso".

Pase lo que pase ahora, Seger tiene asegurado que su historia olímpica no concluirá contra Australia. Pero está en juego un final feliz, que dependerá mucho de si la semifinal del lunes la deja luchando por el bronce… o aspirando todavía al oro.

Fridolina Rolfö, Stina Blackstenius and Caroline Seger celebrates after 2-0 of Sweden during the women s football game between Sweden and USA at the Tokyo 2020 Olympic Games, Olympische Spiele, Olympia, OS on July 21, 2021 in Tokyo.