Nuevas tendencias tácticas en el Torneo Olímpico de Fútbol Femenino

1 ago. 2021
  • El Grupo de Estudios Técnicos de la FIFA ha analizado los choques olímpicos

  • La aportación de las centrales a la construcción es uno de los patrones observados

  • También se analizan la disposición defensiva y los centros desde el carril interior

El fútbol olímpico femenino, con sus numerosos goles, sus estrellas y las sorpresas que ya nos ha deparado, está siendo un espectáculo para disfrutar.

Los aficionados al fútbol están deleitándose pues con el buen juego y los tantos espectaculares que han protagonizado los mejores combinados del globo en Tokio 2020. Pero ¿qué vemos si ahondamos un poco más en el análisis?

Eso es precisamente lo que ha estado haciendo en Japón el equipo de expertos del Grupo de Estudios Técnicos de la FIFA para Tokio 2020, y los datos obtenidos hasta ahora apuntan a algunas tendencias tácticas interesantes.

Los pases entre líneas de las centrales

Hemos observado que las centrales asumen una gran responsabilidad en el juego de construcción de sus selecciones. Mientras que antes eran las volantes quienes a menudo tenían que colocarse entre sus compañeras de la zaga o a su lado para recibir el balón, las defensas centrales de los Juegos Olímpicos —al menos hasta la fecha— destacan con la pelota en los pies, son pacientes y se muestran seguras a la hora de enviar pases verticales entre líneas. Su lectura del juego que tienen por delante y el buen criterio al elegir cuál es el momento adecuado para subir el balón han sido también elementos notables en su acierto en la distribución del esférico desde la retaguardia.

Esta tendencia ha proporcionado a los equipos más opciones para subir. Las centrocampistas centrales han podido encontrar posiciones más avanzadas en los espacios de detrás de la línea de presión del rival, ofreciéndose para recibir y creando opciones de pase. Aunque las defensas centrales han impresionado con su distribución del balón, no hemos observado un número elevado de "arrancadas", especialmente cuando se les han abierto espacios para que puedan llegar con la pelota. Bien ejecutado, este podría ser un método eficaz de desestabilizar los bloques centrales compactos y descolocar a las rivales, liberando más espacio atrás

Analisis: Países Bajos – Brasil

Nouwen (4) passes to Van der Gragt (3). Roord (6) movement to create a passing option in beind the opposition midfield line.

Nouwen (4) pasa a Van der Gragt (3). Roord (6) se desplaza para generar una opción de pase detrás de la línea del mediocampo rival.

Van der Gragt (3) plays a sharp progressive pass to Roord (6) who turns and dribbles forward.

Van der Gragt (3) envía un pase incisivo al hueco para Roord (6), quien se gira y regatea para avanzar

Centros desde el carril interior

Después de este enfoque de pases verticales en la construcción de las jugadas, la mayoría de los equipos intentaron avanzar hacia el último tercio desde los carriles izquierdo o derecho. Emplearon todo el ancho del campo y buscaban constantemente los desbordes o las llegadas desde atrás. En estos carriles por los extremos, observamos que varias selecciones conducían el balón hasta la línea de fondo antes de jugarlo hacia atrás, donde una compañera estaba bien situada cerca del ángulo del área penal para enviar un centro, normalmente con poca presión por parte de las oponentes. Estos pases hacia atrás obligaban a la línea defensiva a adelantarse, lo que dificultaba que se mantuviera ajustada y también planteaba problemas para defender el espacio que creaba por detrás los centros del equipo atacante. “La penetración por detrás de la línea defensiva del adversario es siempre un espacio peligroso que hay que explotar”, ha explicado April Heinrich, miembro de nuestro equipo de expertos que observa los partidos de Tokio 2020. “Pasar el balón hacia atrás a una compañera delante de la frontal del área, que luego centra al segundo o al primer palo, a menudo sorprende a los equipos que tratan de salir del área como consecuencia de ese pase hacia atrás. En estos casos, a una defensa le resulta muy difícil vigilar a todas las adversarias, además de tener que estar pendiente del balón”.

Análisis: Suecia – Nueva Zelanda

Roddar (20) dribbles towards the byline, turns and passes to Bennison (5) in the right channel.

Roddar (20) regatea hacia la línea de fondo, se gira y pasa hacia Bennison (5) por el carril derecho.

With the back pass, the defensive line pushes up. Bennison (5) crosses in the open space behind to Janogy (7) who scores with a header.

Con el pase hacia atrás, la línea defensiva achica espacios. Bennison (5) centra al espacio despejado que hay detrás para Janogy (7), que marca de cabeza.

Una defensa estrecha y compacta

Hemos observado a varias selecciones, cuando no tienen la posesión del balón y adoptan una formación defensiva organizada, mantenerse compactas, en un bloque medio, con buenas distancias entre las líneas e intentando obligar a sus oponentes a escorarse hacia los extremos. Cuando se activaba la presión, solía provenir de una formación 4-4-2 o 4-2-3-1 fuera del bloque medio. No hemos observado periodos prolongados en los que una selección adoptara una estrategia de presión alta, más bien de forma esporádica a lo largo de los partidos. En la tercera tanda de partidos de la fase de grupos vimos a los equipos defender de forma proactiva la ventaja o el resultado que les convenía y asentarse más atrás, en un bloque medio o bajo, con escasos intentos de presionar. Como es natural, eso dificultó el avance de los conjuntos contrarios hacia el último tercio y la creación de buenas oportunidades de gol. La disposición adoptada por los equipos mostró un buen equilibrio en toda la cancha y cerró de forma proactiva las posibles vías de paso a las jugadoras ofensivas por los carriles centrales e interiores. Este enfoque defensivo tan compacto fue especialmente eficaz, ya que constatamos una falta de cambios de juego bruscos y rápidos por parte de los equipos que tenían la posesión del balón. Esto permitió a los equipos defenderse con un enfoque muy orientado al balón y dejar espacios en los carriles de los extremos.

Análisis: Canadá – Gran Bretaña

Great Britain defends in a very narrow low block. This compact structure does not allow their opponents any progression through the centre and forces them to play to the wing.

Gran Bretaña defiende mediante un bloque bajo muy estrecho. Esta estructura compacta no permite a sus rivales adentrarse en absoluto por el centro y les obliga a jugar por las bandas.