Formiga sigue haciendo historia

21 jul. 2021
  • Formiga ostenta varios récords del Mundial Femenino

  • Hoy ha ampliado algunas de sus propias plusmarcas olímpicas

  • FIFA.com pone el foco en los logros de la brasileña de 43 años

Cuando no puedas batirlos, amplíalos.

Eso es lo que Formiga lleva haciendo algún tiempo, y lo que ha hecho hoy en Rifu: ampliar sus propios récords. FIFA.com se fija en algunos de los hitos individuales de la brasileña de 43 años.

Juegos Olímpicos

Al saltar al césped contra la RP China en Tokio 2020, Formiga se convirtió en la primera jugadora en disputar siete Torneos Olímpicos de Fútbol, y elevó su récord de partidos jugados en la competición a 30

Con 43 años y 4 meses, se convirtió asimismo en la jugadora de más edad en participar en el Torneo Olímpico de Fútbol Femenino, superando a su ex compañera de selección Meg, que tenía 40 años y 7 meses en 1996.

Copa Mundial Femenina de la FIFA™

Cuando Meg y una Formiga con 17 añitos jugaron contra Noruega en 1995, había 22 años de diferencia entre ambas, un récord de la competición que aún persiste. Formiga es actualmente la goleadora de más edad en un Mundial Femenino (37 años), y también la jugadora de más edad (41 años)

La centrocampista es además la única jugadora que ha acudido y jugado en siete ediciones de la cita mundialista.

La ‘retirada’

Mucho de esto no habría sido posible si no hubiesen convencido a Formiga para que regresase a la selección en marzo de 2018… “exclusivamente” para ayudar a Brasil a clasificarse para Francia 2019. 

Eso no impidió que los aficionados de la Seleção inundasen las redes sociales a partir de entonces con la pregunta de si seguiría y el anhelo de que reconsiderase su postura. La centrocampista del París Saint-Germain se negó a ceder... hasta que reveló a FIFA.com que estaría disponible para acudir a la fase final de 2019. 

“Solamente me eché atrás en mi retirada por necesidad”, afirmó. “La Seleção no tenía a nadie en mi posición, a nadie que jugase con mi estilo. El seleccionador dijo que me necesitaba. La Seleção tenía que clasificarse para el Mundial”. 

“Hablé con Vadão. Me lo pensé mucho. La idea de que Brasil se perdiese el Mundial tuvo mucho peso en mí, y acabé decidiéndome a ayudar. No tenía intención de seguir ni de jugar el Mundial, pero el hecho de romper barreras me estimula”, añadió Formiga.