Conoce a Ajdin Hrustic, el nuevo as de los libres directos de Australia

  • Ajdin Hrustic se ha convertido rápidamente en una figura clave de la selección australiana

  • El centrocampista del Eintracht Fráncfort ha marcado algunos golazos en el camino a Catar 2022

  • Habla de su pasión por los lanzamientos de falta, su admiración por David Beckham y un sueño de la infancia

Si Australia cuenta con una revelación que está despuntando en su campaña de clasificación para la Copa Mundial de la FIFA Catar 2022™, claramente se trata de Ajdin Hrustic. El centrocampista ofensivo ha impresionado por su depurada técnica y su visión para romper la defensas contrarias con pases de lujo, pero, por encima de todo, brilla su colección de destacadas acciones a balón parado, que se están haciendo rápidamente virales.

El jugador de 25 años ha firmado un par de golazos de falta alucinantes con los Socceroos, que luchan por acceder a su quinto Mundial consecutivo. Hrustic mostró una precisión impresionante en su tanto contra Kuwait, pero su milimétrico misil contra Japón en Tokio pareció más una simulación por ordenador que algo real.

Australia afronta un duro desafío para acceder a Catar 2022, al estar inmersa en una lucha a tres bandas por dos billetes directos junto a Japón, que siempre acaba clasificándose, y una Arabia Saudí revitalizada a las órdenes de Hervé Renard.

En la convocatoria más reciente de Australia, Hrustic, que milita en el Eintracht Fráncfort, era el único jugador de campo que compite actualmente en una de las cinco principales ligas de Europa.

Hrustic admite que clasificarse para Catar 2022 supondría cumplir un sueño de la infancia. Y es un deseo acrecentado por lo que ocurrió hace tres años, cuando se quedó fuera por poco de la lista para el Mundial de 2018 con Bert van Marwijk como seleccionador.

"Eso me hizo esforzarme más todavía", afirma Hrustic a FIFA.com. "Era muy joven, pero lo utilicé como algo positivo. Trabajé más duro aún para asegurarme de que estaría listo para jugar en un Mundial".

Hasta ahora, Hrustic ha tenido una trayectoria como internacional un tanto inusual. El jugador de ascendencia bosnia y rumana, pero nacido y criado en Melbourne, hizo su debut con los Socceroos frente a un Brasil repleto de estrellas en el aclamadísimo templo del deporte de su ciudad natal: el Melbourne Cricket Ground, con capacidad para 100.000 espectadores.

Con su característica previsión de futuro, el entonces seleccionador Ange Postecoglou convocó a Hrustic escasas semanas después de que hubiese debutado como profesional en el fútbol de clubes. A continuación, el centrocampista viajó también con Australia a la Copa FIFA Confederaciones 2017, pero luego se quedó temporalmente fuera de las convocatorias de su selección. Ahora, Catar 2022 es la ambición que le mueve.

"Hemos jugado dos partidos [de clasificación] en un futuro estadio mundialista de Catar y, cuando salté por primera vez al campo [del Estadio Internacional Jalifa] en el primer partido que jugamos allí, se me puso la piel de gallina”, admite Hrustic.

"Jugar en un Mundial es un sueño de niño; es algo que siempre he querido conseguir en mi carrera, y creo que, probablemente, es el máximo objetivo que quiero cumplir. Ojalá los sueños se hagan realidad al final [de la fase de clasificación]", añade.

Hrustic cita a dos jugadores míticos, el australiano Tim Cahill y el astro inglés David Beckham, entre sus ídolos de la infancia.

"Recuerdo claramente ver el famoso gol de volea de Tim Cahill [en 2014]", afirma. "Él fue el primero que se acercó a mí cuando llegué a mi primera concentración. Me hizo sentir bienvenido enseguida, y me dijo: 'bienvenido a la familia, quiero que te sientas como en casa'; y eso significa mucho", resalta.

"Ojalá yo pueda hacer una cosa así dentro de unos años, porque sé que ese sentimiento que me transmitió Timmy fue genial, y me hizo sentir muchísimo más cómodo. Significa mucho cuando eres muy joven. Jugar a su lado después de haberlo visto en un Mundial fue una de esas cosas que sueñas de niño", añade Hrustic.

"Siempre quise ser un especialista a balón parado. Es algo que he trabajado desde que era un crío”, revela. "Siempre admiré a David Beckham y seguí su trayectoria. Ese gol de falta que marcó contra Grecia [y clasificó a Inglaterra para el Mundial de 2002] es el tipo de cosas que me encanta ver, y fue un momento especial".

"Cuando era pequeño solía apuntar a la ventana del cobertizo en el jardín, y acabé haciéndola añicos. Cuando me aburrí de eso o quise cambiar de posición apuntaba a la ventana de la cocina, por lo que me metí en algunos problemas en casa cuando era un crío. Mi madre me perseguía cuando las ventanas se rompieron. Mi padre me apoyaba porque yo sabía que el fútbol me encantaba de verdad; le costó un poco pero al final valió la pena", recuerda.

"Conservo este sentimiento cada vez que me ofrezco para lanzar una falta… cuando tomo carrerilla y las sensaciones son buenas, sé que tengo una oportunidad de marcar. Tal vez habrá una ocasión en la que pueda marcar de libre directo y eso nos ayude a clasificarnos para el Mundial", concluye.

Si un tanto de Hrustic acabase dando a Australia el billete a Catar 2022, sería un ejemplo inmejorable de un sueño de la niñez que surgió en el jardín de casa y se hizo realidad…