viernes 07 octubre 2016, 19:54

Rápido balance con la segunda rueda encima


El bicampeón continental afuera de los puestos de clasificación, un finalista mundial en zona de repesca y siete equipos separados por apenas ocho unidades. La eliminatoria sudamericana para la Copa Mundial de la FIFA Rusia 2018 ha finalizado su primera rueda y, a simple vista, parece confirmar la opinión de los expertos: es de las más difíciles del planeta.

En total han pasado ya un año, nueve jornadas y 45 partidos desde el inicio del torneo. Pero el panorama, lejos de aclararse, aparece nublado para más de uno, y todo con el inicio de la segunda rueda pautada para el martes 11 de octubre.

Uruguay lidera la tabla con 19 unidades y asoma más tranquilo que en ediciones pasadas –disputó repesca en sus últimas cuatro participaciones-. Su gran campaña se basa en el inexpugnable Estadio Centenario de Montevideo, donde ha ganado sus cinco partidos sin siquiera recibir un gol, algo inédito con el actual sistema de disputa.

"Todavía no se ha conseguido nada. Jugamos nueve partidos y hemos visto que todos son difíciles. El que crea que por ganar estos partidos somos un súper equipo está soñando”, dijo Tabárez tras el 3-0 sobre Venezuela.

Aún así la Celeste, con Edinson Cavani liderando la tabla de goleadores con 7 conquistas, es la excepción a la regla, ya quelos grandes han pasado sofocones y necesitan ganar sus próximos compromisos para cerrar el año 2016 con aires de optimismo.

Cambios de mandos Con mayor o menor incidencia de la Copa América Centenario, la necesidad de resultados en un microclima de extrema competencia ya se cobró seis entrenadores: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay y Venezuela han renovado su cuerpo técnico en plena competencia preliminar para el próximo Mundial.

Hasta aquí, Brasil parece ser el único que dio en la tecla con el cambio. Las estadísticas no mienten: con Tite en el banco, la Canarinha ganó sus tres partidos por eliminatorias, dos de ellos como visitantes, con 10 goles a favor y apenas 1 en contra.

Tite le respetó el 'envión olímpico' a Neymar y Gabriel Jesús, recuperó destellos del 'jogo bonito' que exigen sus aficionados y, tras tomarlo en el 6° lugar, ya tiene al equipo como el único escolta de Uruguay. Así, apagó las luces de alarma que se habían encendido en el ciclo de Dunga. "El equipo se está formando, pero los pasos dados me hacen ser optimista", aseguró el técnico.

Distintos es el panorama en Argentina, donde Edgardo Bauza aún busca imprimir su sello. La Albicelesteha mostrado dos caras durante la primera rueda: con Lionel Messi en cancha sacó 9 puntos de 9 en juego, pero sin la Pulga –afectado a diversas lesiones- cosechó apenas 7 sobre 18, gracias a una victoria, cuatro empates y una derrota.

Si bien es la primera vez que termina una primera ronda fuera de lo puestos de clasificación directa, el rendimiento colectivo preocupa a su gente más que el quinto puesto, ya que suma la misma cantidad de puntos que Ecuador y Colombia, pero con un colchón de cuatro y cinco unidades sobre Paraguay, su próximo rival, y Chile.

La Roja, en rojo La Albirroja y la Roja también transitan momentos de incertidumbre. A cada momento positivo le sigue uno negativo, y esa falta de regularidad ha puesto ambas en una situación incómoda.

Lo de Chile parece un caso de diván: tras el título en Estados Unidos, acumula tres partidos sin ganar y 243 sin marcar goles, una rareza para un plantel donde destacan Alexis Sánchez y Eduardo Vargas.

En su último encuentro, Ecuador lo superó en todos los aspectos. "La clasificación siempre va a estar latente, pero no podemos repetir nada de lo que ha pasado en lo últimos partidos", dijo su entrenador Juan Antoni Pizzi, quien aún goza del crédito obtenido en la Copa América Centenario.

Pero incluso la misma Ecuador, una de las selecciones que ha mantenido su entrenador desde el inicio, ha conocido los dos extremos de la balanza: tras un comienzo arrollador con cuatro victorias consecutivas, sacó apenas 1 punto de 12, y recién recuperó la memora para vapulear a Chile.

Ni Perú ni Bolivia, aún con los aires de renovación que trajo Guillermo Hoyos, han logrado hilvanar al menos una racha que los coloque en posición expectante, más allá de los chispazos futbolísticos que han mostrado. Venezuela, en cambio, ha dado un paso atrás y ni la llegada de un histórico como Rafael Dudamel hace soñar con torcer el rumbo en las actuales eliminatorias, aunque su osadía puede dar frutos a futuro.

Clasificación @CONMEBOL - Jornada 9 https://t.co/cpjrqHaeKa#Eliminatorias #Rusia2018 pic.twitter.com/8WzApygi1w

— Copa Mundial FIFA (@fifaworldcup_es) 7 de octubre de 2016