Parreira: "La calidad es la esencia del fútbol"

31 may 2018
  • ​Carlos Alberto Parreira liderará el GET de Rusia 2018

  • El legendario entrenador brasileño guió a Brasil al título en EEUU 1994

  • El Grupo de Estudios Técnicos analizará todos los partidos de la cita rusa

El legendario entrenador brasileño Carlos Alberto Parreira liderará el Grupo de Estudios Técnicos de la FIFA (GET) durante la Copa Mundial de la FIFA Rusia 2018™. Desde la edición de Inglaterra 1966, todas las Copas Mundiales han contado con la presencia de un grupo de expertos para analizar los partidos, y Rusia 2018 no será la excepción.

Parreira pondrá al servicio de este GET sus vastos conocimientos futbolísticos y su gran experiencia en la Copa Mundial, pues en 1994 dirigió a la Brasil campeona del Mundo en Estados Unidos, y además condujo a otras cinco selecciones en otras Copas Mundiales: Kuwait (1982), Emiratos Árabes Unidos (1990), Brasil (1994 y 2006), Arabia Saudí (1998) y Sudáfrica (2010)

Hablamos con él sobre su etapa en los banquillos y sus expectativas de cara a la gran cita rusa.

¿Qué Mundial es el que más recuerda? ¿Puedo decir dos? (risas) No es porque acabásemos proclamándonos campeones del mundo, pero el de 1970, que fue el primero que disputé como integrante del cuerpo técnico, y recuerdo todos los detalles: trabajar con Pelé, cómo nos convertimos en la primera selección triple campeona del mundo de la historia... Y luego, por las dificultades que tuvimos, el de 1994, ahí ya como seleccionador. Llevábamos 24 años sin ganar el título, eso había causado una gran tensión entre los hinchas brasileños. Había una presión enorme y fue muy difícil. Así que serían esos dos, aunque todos son muy especiales.

¿Qué fue más especial, ver a Pelé desde la línea de banda en 1970 o ganar el trofeo como seleccionador en 1994?

Son sensaciones diferentes, pero aun así importantes, que conmueven. Trabajar con el mejor futbolista de la historia fue un privilegio, y eso lo recuerdo, pero también lo es tenerlo como amigo hasta hoy. Nunca olvidaremos el trayecto que recorrimos hasta convertirnos en campeones: los partidos, la altitud a la que se jugó el torneo y lo duro que resultó. Por estas razones, yo lo pondría al mismo nivel: trabajar con Pelé y ser campeón del mundo en 1970.

Ganar es lo que siempre destaca: [César Luis] Menotti en 1978, [Carlos] Bilardo en 1986, [Mário] Zagallo en 1970. Cuando voy a algún sitio y me presentan, nunca mencionan todo lo que hice en el fútbol árabe ni en Brasil, pero sí dicen: “Carlos Alberto Parreira, el ganador del cuarto Mundial de Brasil”. Todo eso deja huella, por lo que es algo muy especial.

¿Cuál es el aspecto más notable de la evolución que ha registrado el fútbol desde México 1970? Esa es una pregunta que surge muchas veces. La gente nostálgica dirá que antes el fútbol era más lindo, más vistoso para el espectador, y que hoy en día es más robótico y precipitado. Yo no lo veo así. Ha habido una transformación. Es distinto, mucho. Hasta el Mundial de Inglaterra 1966 los equipos jugaban y dejaban jugar. Lo que destacaba era la calidad individual.

Después de 1966 se produjo la gran revolución: “jugar y obstaculizar el juego”. Los delanteros empezaron a desempeñar tareas defensivas, los espacios se comprimieron, se presionaba al jugador que tenía el balón, y todo se aceleró.

Lo que me sorprende del fútbol actual es la velocidad a la que se pasa de la defensa al ataque, y viceversa. ¡Es asombroso! En los años 1970 los jugadores recorrían entre cuatro y seis kilómetros, y ahora hacen entre 12 y 14. A mí me alegra que las tácticas hayan cambiado, aunque la calidad siempre será la esencia del fútbol. La calidad siempre marcará diferencias. Para ganar el Mundial, siempre harán falta dos o tres jugadores extraordinarios: un Neymar, un [Lionel] Messi, un Cristiano Ronaldo. Siempre van a marcar diferencias, y eso es positivo para el fútbol.

¿Qué tipo de fútbol espera ver en Rusia? Pues precisamente ese: un fútbol en el que los equipos jueguen en bloque y se defiendan con el mayor número de hombres posible, presionando y luego lanzándose al ataque con rapidez. Equipos muy compactos, con mucha gente detrás del balón, que achiquen los espacios y que jueguen con mucha velocidad arriba.

En Brasil 2014 hubo muchos goles. ¿Espera que eso se repita ahora? Buena pregunta. Y es difícil aventurar una respuesta. Espero que veamos un promedio bastante alto, aunque quizás no se batan récords, porque los esquemas defensivos van a dificultarlo. Yo preveo un Mundial muy reñido y un buen número de goles.

Usted ya estuvo en el GET en otros torneos de la FIFA. ¿En qué se diferenciará Rusia 2018? Empecé con él en la Copa Mundial de la FIFA 2002, y también estuve en las Olimpiadas de Londres y Río de Janeiro. Ahora hay un nuevo rumbo. Hablamos mucho, y lo importante es que sigamos analizando a las selecciones, las tendencias que hay en el fútbol y el número de pases, aunque también vamos a estudiar otros aspectos, porque el Mundial, y en concreto las selecciones campeonas, siempre dejan un legado.

Nos interesa especialmente una cosa: ¿cómo van a jugar los campeones de 2018? Por ejemplo, Italia ganó el torneo en 2006 y el 60% de sus goles se produjeron en acciones a balón parado.

Yo no tengo ninguna duda de que será principalmente la capacidad técnica lo que marque diferencias, al igual que la capacidad de jugar en bloque. Eso es lo que esperamos ver de Brasil, que cuenta con calidad individual en gente como Neymar, [Philippe] Coutinho y Gabriel Jesus. Pero tampoco se puede pasar por alto el aspecto colectivo. Y eso es algo que sirve para todos los equipos.

Los tres últimos Mundiales se saldaron con victorias de selecciones europeas. ¿Puede ganar el título en Rusia una selección de otro continente? Si pensamos en un favorito no europeo para este Mundial, hay que fijarse en Sudamérica. Únicamente hay dos selecciones que pueden interrumpir esa secuencia: Brasil y Argentina. Se dice que Argentina hizo una mala competición preliminar, pero tiene tradición y al mejor futbolista del mundo, que es Messi. Y Brasil cuenta con el mejor ataque del mundo, con Coutinho, Neymar, Gabriel Jesus, [Roberto] Firmino y Douglas [Costa]. Nadie dispone de futbolistas como ellos, capaces de resolver los partidos. Tampoco digo que eso sea lo más importante para ganar, hace falta tener equipo, y que sea equilibrado. Pero aun así, son grandes bazas.

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