#WorldCupAtHome: Argentina triunfa en el Mundial de Maradona

15 abr. 2020
  • Los hinchas eligen el Argentina-RFA para la serie #WorldCupAtHome

  • Fue una final intensa con una remontada interrumpida en un desenlace frenético

  • Maradona alzó el trofeo en un Estadio Azteca lleno hasta la bandera

En 1986 se celebró en México la XIII edición de la Copa Mundial de la FIFA™. El torneo, considerado uno de los mejores de la historia de la gran cita del deporte rey, deparó encuentros apasionantes y goles fantásticos que los aficionados siguen recordando hoy en día.

El 29 de junio, el público se había congregado en el Estadio Azteca expectante ante la posibilidad de asistir a un acontecimiento histórico, y así sería. En un recinto lleno hasta la bandera y con una atmósfera increíble para envolver un duelo que enfrentaba a dos selecciones que ya se habían proclamado campeonas, Argentina y la RFA, todas las miradas estaban puestas en Maradona.

Al final, los hinchas de la Albiceleste explotarían de alegría al ver a su equipo ascender a lo más alto y a su admirado capitán alzar el trofeo más codiciado del fútbol.

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📝 El Resumen

[] Argentina 3-2 RFA []

29 de junio de 1986 | Estadio Azteca, Ciudad de México (114.000 espectadores)

Goleadores:

  • Argentina: José Brown (23’), Jorge Valdano (56’), Jorge Burruchaga (84’)

  • RFA: Karl-Heinz Rummenigge (74’), Rudi Voeller (81’)

Alineaciones:

  • Argentina: Nery Pumpido, José Brown, José Cuciuffo, Óscar Ruggeri, Sergio Batista, Ricardo Giusti, Julio Olarticoechea, Jorge Burruchaga (Marcelo Trobbiani 90’), Héctor Enrique, Diego Maradona (c), Jorge Valdano

  • RFA: Harald Schumacher, Ditmar Jakobs, Hans-Peter Briegel, Thomas Berthold, Andreas Brehme, Norbert Eder, Lothar Matthaeus, Felix Magath (Dieter Hoeness 62’), Karl-Heinz Rummenigge(c), Klaus Allofs (Rudi Voeller 45’)

👇 El Contexto

Después de perder la final de la edición anterior, cuatro años antes, Alemania Occidental quería desquitarse de aquella amarga derrota a toda costa. Varias de sus estrellas se encontraban ya cerca de colgar las botas con la selección, por lo que querían despedirse a lo grande.

No obstante, los primeros compromisos de la Mannschaft en su campaña de México 1986 no parecían indicar que fuese a alcanzar la final. Evitó la derrota por muy poco al empatar a 1-1 ante Uruguay en su estreno, a continuación venció 2-1 a Escocia y luego perdió 2-0 ante Dinamarca, por lo que obtuvo la clasificación como segunda del Grupo F.

Las cosas no mejorarían mucho en las rondas eliminatorias: necesitó un gol de Matthaeus en los instantes finales para deshacerse de Marruecos en octavos de final y la tanda de penales para superar a México en cuartos (0-0, 4-1), antes de alcanzar la final gracias a una victoria por 2-0 sobre Francia.

Argentina, por su parte, llegaba dispuesta a borrar el recuerdo de su eliminación temprana en 1982. Segura de sí misma y con la inspiración que aportaba su capitán, Diego Armando Maradona, la Albiceleste fue mejorando a cada partido.

Comenzó endosando un 3-1 a la República de Corea, luego empató a 1-1 con Italia, defensora del título, y se adjudicó su liguilla ganando a Bulgaria mediante un cómodo 2-0. En octavos, venció 1-0 a Uruguay y luego 2-1 a Inglaterra, gracias a una fascinante internada y finalización de Maradona en solitario. En semifinales se impuso por 2-0 a Bélgica, con lo que regresaba al choque por el título ocho años después de su triunfo en 1978.

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⚔️ El partido

El espíritu triunfal de Brown

Cuando sonó el himno nacional, la cámara enfocó los rostros de los jugadores argentinos, que apenas mostraban emociones. La excepción fue el defensor José Brown, que bajó la cabeza y se secó las lágrimas que le empapaban los ojos.

Es posible que lo que sintió obedeciese a varios factores. En primer lugar, su mera participación en el torneo había sido dudosa, por las lesiones encadenadas en los años anteriores. Además, Bilardo recibió severos reproches por incluirlo en el plantel en esas circunstancias.

No obstante, ambos reivindicaron lo acertado de esa decisión, ya que Brown protagonizaría un torneo estelar, del que disputó todos los encuentros. Y cuando terminó de sonar el himno antes del pitido inicial, el jugador dio un paso adelante y, junto con Maradona, gritó unas palabras a sus compañeros para motivarlos.

Brown también dejaría su impronta en el partido al saltar más alto que nadie para cabecear el primer gol, reforzando así la confianza de los suyos en que podían ganar el título. A pesar de dislocarse el hombro antes de que acabase la primera parte, se negó a abandonar la cancha, e improvisó un cabestrillo haciendo un agujero en la camiseta. El desempeño de Brown fue verdaderamente épico.

Otra remontada alemana

A lo largo de la historia del Mundial, Alemania ha remontado muchas veces cuando todo parecía perdido. Y también lo hizo en esta final, en la que los jugadores de la Mannschaft no perdieron la fe en ningún momento y llegaron a igualar el casillero. Argentina defendía con bravura el arco de Pumpido, pero el cuadro europeo replicó materializando dos goles en solo siete minutos, obra de Rummenigge y Voeller en sendos saques de esquina ejecutados por Brehme.

Un desenlace vibrante

Cuando el partido parecía destinado a llegar a la prórroga, Maradona dejó un nuevo momento mágico. Se hizo con el balón estando rodeado de defensores alemanes en su propio campo, dio un toque, se giró y abrió una brecha en la retaguardia rival enviando un balón exquisito para Burruchaga, quien encaró la meta a toda velocidad y certificó la victoria de los sudamericanos.

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🌟 La estrella

Jorge Burruchaga ya había hecho grandes partidos rumbo a la final, y puso el broche de oro a su gran torneo con otra actuación espectacular. Sus internadas por ambas bandas supusieron un quebradero de cabeza constante para los adversarios, superados en numerosas ocasiones.

Además, fue el propio número 7 quien envió el centro con el que Brown inauguró el marcador. Después, entre el tumulto que siguió al empate alemán, Burruchaga tuvo visión suficiente para anticiparse al pase de Maradona.

Llevó el balón por delante sin romper el ritmo de carrera, y mantuvo la compostura con Briegel pisándole los talones para batir la salida de Schumacher y sentenciar la contienda de una vez por todas.

🎙 Lo que se dijo

“No, no festejé nada. Era una cosa de locos. Dos goles de córner. No tengo medallas. No tengo foto con la Copa. Y que te hagan un gol así después de uno, dos, tres años practicando y mirando videos… Por eso, no tengo medalla. Me la saqué. Me quería morir. Estaba mal”, Carlos Bilardo, seleccionador de Argentina.

“Logré lo máximo de mi carrera al marcar el gol decisivo, fue como tocar el cielo con las manos. Habíamos hecho un gran partido y ganábamos por dos goles, pero los alemanes resurgieron. Y yo marqué el gol de la victoria, que fue el que más felicidad me dio en toda mi carrera. Es el gol que sueña con marcar cualquier futbolista”, Jorge Burruchaga.

🏆 Un capitán para la historia

México 1986 será siempre el Mundial de Diego Armando Maradona.

El legendario argentino dejó una huella indeleble en este certamen, y ganó merecidamente el Balón de Oro adidas al mejor jugador, además de compartir la Bota de Plata como segundo máximo realizador con Careca y Emilio Butragueño.

Anotó cinco goles, solo uno menos que Gary Lineker, y dio también cinco asistencias, por lo que participó en 10 de las 14 dianas de su equipo. Además, cada vez que tocaba el balón arrastraba a dos o más contrarios, creando espacios y huecos para que sus compañeros los explotasen.

Así pues, la contribución decisiva del número 10 a la conquista del título argentino fue indiscutible. Las imágenes en las que aparece alzando el trofeo y luego siendo llevado en volandas por los hinchas formarán parte de la historia del Mundial para siempre.