Con ganas de más

29 sept 2009

Tomas Pekhart y Ondrej Mazuch están de vuelta de todo. Estos dos veteranos de la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA conocieron los entresijos del certamen en Canadá 2007, donde desplegaron una actuación memorable y rozaron el trofeo con la punta de los dedos. Al llegar a Egipto sumaban entre ambos un total de 13 partidos disputados en la competición: 10 más que el resto de los 502 jugadores que participan en la presente fase final.

En la edición anterior paladearon un estreno tan dulce que no es de extrañar que regresen este año para probar de nuevo las mieles del certamen. En Canadá 2007, Pekhart y Mazuch contribuyeron decisivamente a la fantástica trayectoria que siguió la República Checa hasta la gran final y volvieron a casa convertidos en subcampeones del mundo, con el equipaje cargado de experiencias, recuerdos y fama.

Hay que afrontar con una mentalidad muy fuerte todos los partidos, aparte de tener suerte, y a mí me parece que fuimos muy afortunados contra Australia. Es buena señal.

Pekhart era entonces el integrante más joven del combinado checo, pero peleó como un veterano, con presencia y prestancia crecientes, conforme el equipo iba quemando etapas hasta inclinarse con gallardía ante la selección de Argentina. "Tengo recuerdos fantásticos de aquel torneo. Todavía siento por dentro el orgullo que me embargó cuando llegamos a la final", recuerda con una sonrisa. "Fue una experiencia increíble, porque apenas tenía 17 años y me enfrentaba a futbolistas con tres años más que yo. Aprendí mucho. Ahora soy uno de los jugadores con más experiencia y me toca a mí explicarles a los más jóvenes de qué va todo esto".

De todas formas, es posible que Mazuch, como capitán, cargue con más responsabilidades que Pekhart. Por suerte, este rudo y expeditivo central, que fichó por el Fiorentina a raíz de sus exhibiciones en Canadá, se siente en mejores condiciones que nunca para predicar con el ejemplo.

"Personalmente, creo que he cambiado para mejor desde 2007", confiesa Mazuch a FIFA.com. "Me siento mucho mejor, con mucha más seguridad en mí mismo y más experiencia. Me imagino que sólo al final del campeonato sabremos si este grupo de jugadores es igual de bueno que el equipo que teníamos en Canadá. Mi opinión es que se parece mucho, pero eso habrá que verlo sobre el terreno de juego".

Pekhart opina, como su capitán, que es prematuro comparar a ambos equipos en una fase tan temprana de Egipto 2009. No obstante, admite que resulta muy alentador constatar a las primeras de cambio que ni la buena suerte ni la fortaleza mental (dos ingredientes clave para el éxito de su selección en Canadá) han abandonado a la República Checa. "Hay que afrontar con una mentalidad muy fuerte todos los partidos, aparte de tener suerte, y a mí me parece que fuimos muy afortunados contra Australia", comenta. "Es buena señal".

Es normal que Pekhart apele a presagios y buenos augurios después de haberse pasado tres meses en el dique seco por culpa una fractura en un pie. El corpulento delantero intentó los primeros pasos en pos de la recuperación total en su despliegue de 26 minutos, incluido un lanzamiento de bella factura desde el punto penal, en el primer partido de los checos en esta fase final. Pekhart admite, sin embargo, que su cuerpo no responde todavía como debiera.

Me imagino que sólo al final del campeonato sabremos si este grupo de jugadores es igual de bueno que el equipo que teníamos en Canadá.

"Lo más importante era empezar bien, y me sentí en la gloria cuando marqué el penal, sobre todo porque el gol resultó decisivo", explica el artillero. "Pero debo admitir que no las tuve todas conmigo, aunque supongo que es normal después de tres meses sin jugar. Me imagino que el gol me ayudará y que seguiré mejorando partido a partido".

¿Se imagina también que la quinta de 2009 de la selección checa seguirá mejorando partido a partido hasta la gran final? "¡Ojalá! Pero primero veamos cómo nos va contra Brasil", responde con sensatez. "Hoy por hoy, los brasileños son los mejores del mundo y, si jugamos como lo hicimos contra Australia, lo tendremos difícil. Espero que nuestro equipo saque la garra y el coraje y, si pasamos de ronda, entonces podremos hablar de meternos en la final".