Tijerino: "Estoy cumpliendo un sueño"

18 jul. 2021
  • Con 24 años, Tijerino brilla con Costa Rica

  • La meta: superar los octavos de final

  • "Somos los reyes de la zona"

Hasta hace un par de meses, durante las mañanas, Milinton Tijerino era uno más en una bodega de Costa Rica donde trabajaba como auxiliar, haciendo de todo un poco. Pero cuando la noche llegaba, Milinton se ponía la camisa de la selección tica de futsal y se iba a entrenar con un solo objetivo: darle a su país a la máxima gloria posible. 

“En Costa Rica la situación económica de los equipos de Futsal es un poco complicada. Hay cuatro o cinco equipos, los más de élite, que sí pueden pagar un salario; aunque ese salario no da para vivir. Así que hay que complementar con otro trabajo”, apunta en una plática exclusiva con FIFA.com.

“Tenía la dicha de tener un jefe que era muy flexible con el tema de permisos. Porque tuve que pedir permiso para disputar torneos o las eliminatorias, y él siempre me apoyó porque, además, le gustaba mucho el futsal, entonces no tenía problema para faltar.  Hay compañeros que la Federación tiene que enviar cartas para lograr esos permisos…”

Habilidoso con la pelota como pocos, muy carismático y de gran regate, Tijerino es uno de los argumentos principales de los aficionados de Costa Rica para soñar con un buen resultado en la Copa Mundial de Futsal de la FIFA Lituania 2021. 

“Sin sonar mal, somos la potencia de Concacaf. Somos los reyes que mandan ahorita. Se ha hecho un gran trabajo para lograr estos tres títulos. Estamos dejando muy en alto el nombre de Costa Rica”, comenta mientras rememora el clasificatorio de Concacaf, donde los ticos sumaron su tercer campeonato regional consecutivo ganado.

“El trabajo ha empezado desde la propia Federación de Costa Rica. Hace poco nos construyeron nuestro propio gimnasio con cancha propia. Entonces ya tenemos libertad para entrenar las horas que queramos, los días que queramos. Y todos sabemos que, entre más entrenamiento, mejores resultados”.

Un amor de toda la vida

Contrario a lo que les sucede a muchos jugadores, Milinton siempre tuvo claro que quería ser jugador de futsal:

“Toda mi niñez y adolescencia estuve en fútbol sala. Decidí intentarlo un año en fútbol 11, pero no es lo mío. A mí me apasiona el fútbol 11: soy fan Del Real Madrid, pero yo estoy acostumbrado a estar en un campo más pequeño, a tener el balón más tiempo y mucha participación. Entonces yo di las gracias, pero lo mío es el futsal”.

Su familia, en especial su padre, siempre lo apoyó incondicionalmente, sabedores de que el deporte era una buena manera de driblar la tentación de involucrarse con la delincuencia o caer en adicciones. 

GUATEMALA CITY, GUATEMALA. May 3th: Milinton Tijerino #10 of Costa Rica and Emmanuel Dumorne #8 of Haiti during the match beetween Haiti vs Costa Rica as part of the 2021 Concacaf Futsal Championship held at the Domo Polideportivo, Guatemala City, Guatemala. (Photo: CONCACAF/STRAFFON IMAGES/NORVINMENDOZA/Mandatory Credit/Editorial Use/Not for Sale/Not Archive

Y los éxitos llegaron muy pronto. En 2020, con tan solo 23 años, llamó la atención en Francia y se perfiló a cumplir el sueño del fútbol europeo. “Para nadie es un secreto que es muy difícil llegar a Europa. Para un jugador tico es muy complicado por no tener pasaporte europeo, entonces tienes que sobresalir aún más para que puedas fichar”.

Sin embargo, la pandemia por la Covid-19 fue un duro golpe de realidad: 

“Llegué y me encuentro con un país que tenía aparentemente controlado todo el tema de la pandemia. Jugué algunos amistosos y, de un momento a otro, el gobierno volvió a cerrar toda actividad deportiva. ¡Yo tenía tanto que dar…! Así que fue desmotivante tener que volver”.

Una nueva oportunidad

Asimilada la situación, Milinton Tijerino no se desanimó y sigo haciendo lo que mejor sabe: jugar al futsal. Así, logró la meta de la clasificación mundialista y el teléfono volvió a sonar, ahora desde Polonia, donde pronto lo esperan para continuar con su carrera en el Viejo Continente. 

Ahora la mente está puesta en cuidar su salud y llegar en la mejor forma posible a Lituania 2021, donde incluso les tocará inaugurar la competición. Por lo mismo, dejó su trabajo en la bodega y ahora se dedica solamente al futsal: 

“Voy a confesar algo. Nosotros queríamos el grupo de Lituania, porque en el Mundial de Tailandia a Costa Rica le tocó el partido inaugural y mis compañeros dijeron que era una experiencia muy bonita. Así que queríamos eso: la ceremonia inaugural, todo el mundo viendo el partido…”.

Todo está listo para que Costa Rica busque trascender en Lituania, porque, a pesar de los grandes resultados en la Zona Norte, Centroamérica y Caribe, en la Copa Mundial de Futsal no han podido pasar de los octavos de final. 

Entonces Costa Rica buscará presentarle al mundo todas sus virtudes; virtudes que la han llevado a dominar su área y que ahora buscarán expandir a nivel global.  

“Somos un equipo con una buena mezcla entre sangre fresca y jugadores con experiencia mundialista. Tenemos sed de triunfo, ganas de hacer las cosas bien y escuchar a esos jugadores experimentados. Nosotros nos vemos como una familia porque nos vemos casi diario”.

Pero, a pesar del buen momento que vive, no se olvida de su gente y de la juventud en Costa Rica. Y cada regate, cada gol, cada Mundial jugado, es un mensaje de que la alegría auténtica no está en los placeres efímeros de las adicciones, sino en el esfuerzo y la constancia.

“Hoy estoy cumpliendo un sueño. Es bueno que los niños vean eso y sepan que sí se puede, que al final, si al fustal se le pone amor, entrega y dedicación, uno puede llegar lejos”, finaliza.