Stazzone: "El objetivo es estar entre los mejores cuatro"

4 sept. 2021
  • Es referente de Argentina, el campeón defensor

  • Analiza al equipo, al Mundial y contextualiza las metas

  • Además, aporta una mirada integral del futsal en su país

Estar por salir a jugar un partido mundialista y ver el escudo de campeón del mundo en la camiseta debe ser una sensación maravillosa….

“Al principio lo miraba y me parecía una locura tener ese parche en el pecho” dice a FIFA.com Damián Stazzone, uno de los referentes de la selección argentina que estará en la Copa Mundial de Futsal de la FIFA Lituania 2021 para defender el título de 2016.

"Después lo naturalizás, porque si cada vez que jugás sentís que sos campeón mundial, que tenés que ganar sí o sí, en un momento no podés más. Hasta corrés el riesgo de perder la concentración en detalles tácticos que son claves en este deporte”, agrega el defensa argentino de 36 años.

“No digo no valorarlo, pero sí que a este nivel debés acostumbrarte al momento de entrar a jugar. Si llevas todas esas emociones a la cancha, es imposible hacerlo bien”, explica Stazzone, a punto de disputar su tercer Mundial.

Además, no es nostálgico. “A esta altura, estoy acostumbrado a que en el deporte las cosas pasan muy rápido. Hay que disfrutarlas, pero no es conveniente quedarse atado ni a lo bueno ni a lo malo. Hay que aprender de ambas cosas y seguir para adelante”. En ese contexto, no esconde todo lo que obligan el parche y el título de campeón de cara a Lituania. “Es algo particular de cada uno, pero a mi me gusta. Prefiero jugar con esa responsabilidad antes que por algo que no le importe a nadie”.

Y sigue. “En el deporte de alto rendimiento la presión está, hay que hacerse cargo, y cada uno la lleva a su manera. Pero cuando hay mentalidad de equipo, si sufrís podés canalizarla ahí. Tenemos un gran grupo, eso ayuda a compartirla entre todos”. 

Damian Stazzone, player of the Argentina’s national futsal team. Photo: @AFA

Sus otras responsabilidades

Stazzone amplía su análisis más allá del alto rendimiento. “Con el título se logró lo que buscamos siempre, que el futsal tenga más visibilidad entre los clubes, los dirigentes y los medios, que lo practiquen más pibes y pibas. Esa también es una responsabilidad linda”.

Y ejemplifica sobre su caso particular. “Yo empecé de casualidad. En Argentina es muy popular el papi fútbol, que tiene otras reglas, y solo podés jugarlo hasta los 13. Tuve la suerte que mi entrenador hiciera futsal en San Lorenzo, club del que soy fanático, y me invitara. Al tiempo me di cuenta que quería vivir de esto, pero era muy difícil”.

El debut con la selección en 2010 le abrió los ojos. “Los que venían de Europa me sacaban diferencia en todos los aspectos. Por eso decidí irme para allá en 2011, para mejorar”, dice Stazzone, quien hace poco se recibió de Licenciado en Comunicación y ha hecho “cursos orientados a la parte deportiva de gestión, entrenador y desarrollo”.

Estaba de regreso en su país cuando ganó el Mundial 2016, lo que trajo nuevas ofertas. “De los catorce campeones, seis jugábamos en Argentina, y nos quedamos todos. En mi caso, en parte, fue por el proyecto de San Lorenzo, con el que al final gané la Copa Libertadores este año. No es el título más importante, pero si el mas especial”.

¿Y la otra parte? “Me gustaba mucho la idea de ayudar a desarrollar el deporte en Argentina. Y creció, hoy más jugadores pueden vivir de esto. Aunque siempre se puede hacer más, por ejemplo, las condiciones para las jugadoras. Ahí falta más todavía”.

Por eso pide “ligas más competitivas afuera de Buenos Aires, para darles las mismas oportunidades de crecer y ser vistos a pibes y pibas que tiene condiciones”.  Y aboga por el rol que social que puede jugar el futsal, “ayudando a que chicos y chicas sigan ligados al deporte en los clubes de barrio, lejos de la calle”. 

Lituania, en el horizonte

Además de campeón, Argentina llega al Mundial como ganador de las eliminatorias sudamericanas, tras vencer al local Brasil en la final. Durante la gira de preparación que hace por Europa, empató con España (4-4) y venció a Japón (2-1) y Uzbekistán (3-1), todas selecciones mundialistas. Así, aparece entre los favoritos.

“Es cierto, pero no por ser los campeones, sino todo lo hecho en los últimos cinco años. Hay que encontrar un equilibrio: ni creernos los mejores, porque nos falta para ser potencia, ni perder la convicción que podemos competirle a cualquiera”.

Damian Stazzone, player of the Argentina’s national futsal team. Photo: @AFA

¿Otros candidatos? “Brasil, Rusia, Portugal y España. Y alguna sorpresa habrá. En Colombia fuimos nosotros, y en este puede ser Venezuela, o una selección asiática como Japón. Será un Mundial durísimo”, afirma, antes de avisar que casi seguro sea el último. “Hay que darle lugar al recambio”.

Con respecto a sus rivales, Stazzone va al grano. “Estados Unidos debería ser el más accesible, pero no por eso fácil. Luego, hace mucho que no jugamos con Serbia e Irán, y por la pandemia, es difícil saber con qué podremos encontrarnos”.

Al hablar de objetivos, es convincente. “Es difícil decir ‘mi objetivo es ser campeón’, ponés la vara más alta, y si no llegas no habrás cumplido. Prefiero ser prudente. Si quedamos afuera en octavos o en cuartos, aún dependiendo de cómo se de, no será lo que esperamos. El objetivo de mínima es estar entre los cuatro mejores”.