El "hobbit" de Cancún

Christian Bermúdez participó por primera vez en un torneo organizado por la FIFA en el año 2007. En aquel entonces, la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA se disputó en Canadá. Con la selección de promesas de El Tri, alcanzó los cuartos de final, donde México hincó la rodilla ante la posterior campeona del mundo, Argentina.

Pero este jugador de 22 años ha regresado al escenario internacional del fútbol dos años después. Tras llevar el pasado mes de mayo el trofeo de la Liga de Campeones de la CONCACAF a Cancún con el equipo de esta ciudad, el Atlante FC, Bermúdez lucha ahora junto a sus compañeros por ceñirse la corona del máximo torneo de clubes.

En su primer partido de EAU 2009, el pequeño centrocampista, técnico y peligroso de cara al gol, impresionó a todos con sus acciones individuales, su buena visión de juego e incluso un tanto, con el que contribuyó a la victoria definitiva de su equipo por 3-0 frente al Auckland City.

Bermúdez elogia la actuación del equipo "Contra Auckland hicimos un gran partido. Ellos no nos dejaron muchos espacios, pero a pesar de todo creamos numerosas oportunidades de gol. Estamos muy contentos", aseguró Bermúdez, de 1,63 metros de altura, en su entrevista a FIFA.com.

El dorsal 18 del Atlante también se mostró satisfecho con su actuación: "Me alegro de haber marcado un gol, pero me alegra aún más la imagen ofrecida por todo el equipo. Tuvimos mucha paciencia y nos mantuvimos fieles a nuestra idea".

Bermúdez, natural de Ciudad de México, juega en el FC Atlante desde 2002. Tras pasar por las categorías inferiores del club, firmó su primer contrato profesional hace tres años. Al año siguiente ganó el Torneo Apertura y el pasado mes de mayo vivió el punto álgido de su carrera al conquistar el campeonato de clubes más importante de la zona de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe con los Potros de Hierro.

El Hobbit ante su partido más importante Al Hobbit, como le llaman cariñosamente sus compañeros de equipo debido a su corta estatura, le espera en las semifinales del Mundialito todo un gigante: el Barcelona, vigente titular de la Liga de Campeones de la UEFA. Sin embargo, Bermúdez no cree que contra los españoles vayan a variar demasiado sus planteamientos tácticos respecto al partido contra el conjunto neozelandés.

"Ya veremos cómo transcurre el partido, pero nuestra idea es jugar como lo hicimos en el primer encuentro. No hay motivos para cambiar nuestro estilo de juego, así que supongo que atacaremos al FC Barcelona por las bandas", explicó el liviano jugador de 58 kilos en su charla con FIFA.com acerca de la semifinal.

"El centro del campo del Barcelona es de una calidad extraordinaria. Xavi e Iniesta marcan el ritmo del partido y ahí es precisamente donde radica la clave de nuestro éxito. Debemos procurar controlar a ambos; sólo así tendremos alguna posibilidad de triunfo, pero no será nada fácil", comentó Bermúdez en referencia a las dos superestrellas culés.

El sueño de la final El respeto por el rey europeo es considerable, eso es evidente. Pero el Atlante podría hacer historia contra los catalanes, porque nunca antes un equipo de la CONCACAF ha logrado clasificarse para la final de la Copa Mundial de Clubes de la FIFA. No obstante, en el año 2000, su rival en la liga mexicana, el Necaxa, derrotó al Real Madrid en el partido por el tercer y cuarto puesto en la tanda de penales. Ése ha sido hasta el momento el único capítulo glorioso de un equipo de esta confederación en sus enfrentamientos contra representantes europeos en el mayor certamen internacional de clubes.

"Esta semifinal es una gran oportunidad para nosotros y así es como debemos afrontar el partido contra el Barcelona. Podría convertirse en el encuentro más importante de la historia de nuestro club, porque con una victoria no sólo dejaríamos fuera al Barça, sino que además nos clasificaríamos para la final del torneo. Y en caso de ganarla, nos proclamaríamos mejor equipo del mundo", concluyó Bermúdez, soñando con levantar la Copa en Abu Dhabi.