Eriksson quiere estar en Japón

Sven-Goran Eriksson aterrizó hace tres años en la RP China prometiendo éxitos. El técnico sueco de 68 años ha cumplido su promesa, y a lo grande.

A su llegada al Guangzhou R&F, de la Súper Liga china, el antiguo entrenador del Lazio y de la selección de Inglaterra confesó a FIFA.com su objetivo de meter inmediatamente al club recién ascendido en la Liga de Campeones de la AFC. Seguramente, incluso al aficionado más optimista le sonó a misión imposible, pero lo cierto es que el Guangzhou terminó tercero aquella temporada y, por consiguiente, ganó un puesto en las eliminatorias para la competición continental del año siguiente.

Eriksson repitió el éxito el año pasado con el Shanghái SIPG, un equipo en rápido crecimiento al que ayudó a conseguir una primera participación en la Liga de Campeones de la AFC, donde, bajo su dirección, ha avanzado cómodamente hasta cuartos de final.

En cierto sentido, el Shanghái ha superado las expectativas con su pase a cuartos de final. Sin embargo, Eriksson no ha dudado en ajustar sus objetivos: de buscar un debut competitivo a aspirar al trofeo.

"Estamos compitiendo en tres frentes: la Liga de Campeones de la AFC, el campeonato nacional de liga y la Copa de China", explica a FIFA.com. "Por supuesto, queremos llegar lejos en cada campaña. Pero, por encima de todo, aspiramos a ganar un trofeo en cualquier competición. Además, queremos seguir clasificándonos para la Liga de Campeones de la AFC año tras año".

Difícil misión Tan acostumbrado está a ganar títulos con clubes de toda Europa –su palmarés contiene 18 grandes trofeos, incluidos los conquistados con el Lazio en varias competiciones– que no es de extrañar su deseo de añadir a su abultada vitrina una primera copa con el Shanghái. Sin embargo, dado que su equipo se encuentra a diez puntos del líder de la liga nacional, el Guangzhou Evergrande, sus probabilidades de éxito parecen limitarse a la Copa de China o a la competición asiática.

Si el Shanghái lograra ganar esta última, igualaría el inusitado éxito del Western Sydney Wanderers, que hace dos años conquistó la Liga de Campeones de la AFC en su debut. La gesta se antoja posible, aunque primero tendrá que superar el enorme desafío de haber quedado encuadrado en la fase eliminatoria con el ganador de 2006, el Jeonbuk Motors.

"Los próximos dos partidos, en casa y a domicilio, se nos presentan muy difíciles", comenta Eriksson. "No obstante, todos los equipos que han llegado a esta ronda tienen que ser necesariamente muy buenos. Por eso, no importa contra quién juguemos, porque siempre lo tendremos complicado".

Ataque formidable A pesar de su condición de único debutante en la actual edición de la competición asiática, el Shanghái ha brillado en los escenarios continentales con tres formidables delanteros, Darío Conca, Elkeson y el astro local Wu Lei. Ni que decir tiene, se espera que Asamoah Gyan refuerce su potencia ofensiva, aunque el artillero ghanés ha participado en el equipo eminentemente como suplente, dada su condición física esta temporada.

Tanto Conca como Elkeson rayaron muy alto en el Guangzhou Evergrande que ganó la Liga de Campeones de la AFC en 2013. Se espera que ambos sigan aportando la tan necesaria experiencia, el primero como mediocampista y el segundo como delantero centro. Elkeson, por su parte, es el segundo máximo goleador de la campaña asiática, con cuatro goles.

Lógicamente, el máximo anotador, Wu, seguirá acaparando la atención. El artillero ha marcado siete goles, dos de ellos en la victoria por 3-0 en la fase preliminar sobre un grande tailandés, el Muangthong United. A las órdenes de Eriksson, el delantero de la selección china, de 24 años, se ha transformado con gran éxito en un extremo dinámico, una posición en la que ha incrementado su impresionante ritmo anotador tanto en las competiciones nacionales como en los escenarios asiáticos.

"El Jeonbuk es un equipo muy potente", asegura Wu a la prensa nacional sobre el partido de ida contra el campeón de la K League, que el Shanghái jugará en casa el 23 de agosto. "Pero no sentimos la presión. Una vez en las fases eliminatorias, nuestro objetivo no consiste únicamente en obtener resultados, sino también en exhibir nuestras capacidades. Queremos ser campeones y lo daremos todo para conseguirlo".