Kimwaki, la voz de la cordura y la lucidez

13 dic 2015

Perder no es algo a lo que esté acostumbrado Joël Kimwaki. Cuando eres el capitán del TP Mazembe Englebert, la victoria se convierte en parte de tu naturaleza. El defensa lo descubrió a su llegada al club en 2010 y, desde entonces, ha coleccionado un triunfo tras otro. Así que imagínense de qué humor estaría tras encajar un contundente 0-3 frente al Sanfrecce Hiroshima en los cuartos de final de la Copa Mundial de Clubes de la FIFA Japón 2015…

¿Alterado? ¿Furioso? ¿Contrariado? ¡Nada de eso! Al levantar la visera de su gorra tras salir de los vestuarios del estadio Nagai de Osaka, su mirada parecía triste, pero unos centímetros más abajo, esbozaba una sonrisa para responder a las preguntas de FIFA.com. “Son cosas que pasan. Perder forma parte del juego”, empezaba diciendo, con una voz dulce que contrasta con la potencia de sus entradas. Y esa calma no tiene nada de resignación: es la lucidez del que sabe dónde ha radicado el problema. “No hemos puesto bastante atención. Sin embargo, antes del partido, el entrenador había insistido en dos cosas: la concentración y la atención. Pero nos han faltado ambas”.

Resulta difícil llevarle la contraria teniendo en cuenta que los dos primeros tantos del equipo japonés llegaron tras sendos saques de esquina en los que el marcaje dejó mucho que desear… El tercer gol recibido fue anecdótico, y no hizo sino confirmar que el TP Mazembe no tenía su día. Un hecho difícil de asimilar para Kimwaki, superviviente del equipo que entró en la historia accediendo a la final de la edición de 2010. Paradójicamente, puede que aquella gesta –una primicia para un equipo no europeo ni sudamericano– haya resultado perjudicial para el equipo congoleño, dadas las altas expectativas de sus apasionados hinchas, que estaban convencidos de que la historia se repetiría.

El reverso de la moneda “Por supuesto, todo el mundo en el país sigue teniendo muy presente la actuación de 2010, y esperaban vernos hacer lo mismo”, admite Kimwaki, antes de matizar: “Pero no nos hemos metido demasiada presión a nosotros mismos. La gente debe aceptar que se trata de dos equipos y dos épocas diferentes. Venimos de ganar la Liga de Campeones africana, sí, pero hay jugadores nuevos que disputan por primera vez este torneo y no están acostumbrados a las exigencias de una competición mundialista. Ya hemos conseguido pequeñas cosas, pero no lo suficiente aún para llegar más alto”.

La paciencia, por tanto, es la consigna. Pero a corto plazo, ya hay que pensar en el próximo encuentro contra el CF América para marcharse de Japón con buena nota. “Mi discurso en el vestuario ha sido que ya hay que prepararse para el próximo partido”, revela el zaguero. “No tenemos margen de error; no podemos terminar últimos. Estamos ahí para quedar entre los cinco primeros. No bajamos los brazos. El torneo todavía no ha acabado, y todo el mundo debe prepararse para concluirlo haciendo un partidazo”.

A sus 29 años, Kimwaki, un profesional de tomo y lomo, posee la experiencia y la lucidez necesarias para hacer autocrítica sin quedarse anclado en un partido fallido. “Este año hay muchas cosas buenas con las que quedarse; eso lo tengo bien claro”, resalta el internacional congoleño, que ocupó la 3ª posición en la Copa Africana de Naciones 2015 y ganó su segunda Liga de Campeones de la CAF (la quinta para su club). “He hecho bien mi trabajo durante toda la temporada y debo demostrar una continuidad. Sigo estando listo para servir al Mazembe y a mi selección nacional”.

Una muestra de que su opinión está bien fundamentada es que al único representante de la RD del Congo que alineó Patrice Carteron como titular ante el Sanfrecce le otorgaron recientemente el brazalete de capitán en su selección. “ gracias a mi trabajo y a mi disciplina”, considera Kimwaki. Dos ingredientes que, tal vez, le faltaron contra el Sanfrecce Hiroshima al Mazembe, que, por una vez, perdió su poderío… pero no su lucidez.