El Football for Schools de la FIFA llega al Caribe

  • Guyana se convierte en la primera nación caribeña en adoptar el programa 

  • Football for Schools pone el fútbol en la base del desarrollo social 

  • Tres FIFA Legends asistieron a un taller didáctico en Providence 

Guyana se ha convertido en la primera federación miembro caribeña de la FIFA en dar cabida a un programa de ‘Football for Schools’, con un taller en Providence al que asistieron tres FIFA Legends.  Durante el acto, se firmó asimismo un memorando de entendimiento entre la Federación Guyanesa de Fútbol (GFF), el Gobierno de Guyana y la Fundación FIFA sobre el importante papel que desempeña el fútbol escolar en la educación y el desarrollo social de los niños.

El ex arquero internacional colombiano Faryd Mondragón, que acudió a tres Copas Mundiales de la FIFA, Rosana dos Santos Augusto, que representó a Brasil en cuatro Copas Mundiales Femeninas de la FIFA y cuatro Torneos Olímpicos, y la ex internacional jamaicana y actual segunda entrenadora de la selección femenina sub-20, Tashana Vincent, asistieron al taller y hablaron a los niños de las lecciones que se pueden aprender con el fútbol. 

"El fútbol me enseñó muchas cosas. El fútbol me enseñó a ser disciplinada y a perseverar", afirmó Rosana, que jugó 112 partidos con la selección femenina de Brasil y ganó dos medallas olímpicas de plata. 

"Me hizo creer que podía romper barreras, porque en mi época, las mujeres no podían jugar al fútbol. Aun así, conseguí mucho gracias al fútbol, y le estaré para siempre agradecida", añadió.

El deporte es la mayor herramienta social del mundo".

Faryd Mondragon, FIFA Legend

El proyecto Football for Schools de la FIFA fomenta la participación de los jóvenes escolares en el fútbol a través de sesiones estructuradas disponibles en una aplicación de móvil, utilizando los partidos de fútbol para transmitir mensajes educativos y animando a los niños a asumir la responsabilidad de sus decisiones en un entorno seguro y solidario. 

"El deporte es la mayor herramienta social del mundo", declaró Mondragón. 

"Mediante el fútbol, podemos causar un impacto positivo en muchos chicos, chicas y sociedades en cuanto a educación, valores y ejemplos a los que aspirar. Esos ejemplos pueden servir de espejo para los niños y permitirles tener sueños, y verse a sí mismos como uno de nosotros en el futuro", añadió. 

"Hay muchas cosas que he aprendido en mi vida y en el fútbol. Estar en diferentes campos, en diferentes países, y en diferentes circunstancias. Cuanto mejor ser humano seas, más estrella serás como jugador", concluyó el colombiano.

Este proyecto, que se está emprendiendo a nivel mundial, pone el fútbol directamente en la base del desarrollo social, centrándose tanto en mejorar las habilidades futbolísticas de los niños como en moldearlos como jóvenes adultos. 

"(Este proyecto) pretende proporcionar a los niños, los ciudadanos del mañana, algunas habilidades para la vida, y se las enseñamos a través del fútbol", afirmó el jefe de proyecto de Football for Schools, Alexandre Gros. 

"Además, cuanto más jueguen los niños al fútbol en el colegio, más jugadores habrá donde elegir para los equipos de fútbol, mayor será el grupo de seleccionables para la selección nacional, y mejor llegará a ser la selección guyanesa", añadió.

Actualmente, la selección masculina de Guyana ocupa la 174ª posición en la Clasificación Mundial FIFA/Coca-Cola, y la femenina es 90ª. En general, hay muchas esperanzas en que el deporte pueda progresar allí. Sin embargo, en la Unión Caribeña de Fútbol (CFU) saben perfectamente que el fútbol consiste en más cosas que en el rendimiento en el campo.

"El fútbol en Guyana y el fútbol en el Caribe, desde mi punto de vista, han cambiado las vidas de muchos", afirmó Camara David, secretario general de la CFU. 

"Sin duda, en los dos próximos años se verá el impacto real de este programa. Se apreciará un cambio no solo en el nivel de la calidad del fútbol de Guyana, sino que también consiste en desarrollar buenos ciudadanos de Guyana, buenos ciudadanos caribeños", subrayó.

"Por tanto, el impacto es inconmensurable, y el valor de un programa así para la comunidad es inmenso", concluyó.