Yerliane quiere seguir bailando con la Vinotinto

“Fue un baile que me aprendí ayer. ¡Lo ideé yo!” Y Yerliane Moreno se echa a reír. Imposible borrar una sonrisa que mezcla felicidad e incredulidad a partes iguales por lo que acaba de pasar. “Es que es muy emocionante”, explica la venezolana, casi justificándose, a FIFA.com. Pongámonos en situación. A la Vinotinto sólo le valía ganar para pasar a cuartos de final de esta Copa Mundial Femenina Sub-17 de la FIFA 2016 y Canadá apretaba. Entonces Yerliane asistió a Deyna Castellanos para que la capitana hiciera un golazo. Y ya en la segunda parte, cuando Venezuela intentaba aguantar su ventaja en inferioridad numérica por la expulsión de Nikol González, la arquera canadiense repelió un disparo de Deyna, y allí estaba Yerliane con la caña preparada para mandar la pelota a la red… e iniciar su particular celebración .

“Hablé con dos compañeras, les gustó el baile, porque es chistoso, y lo hicimos”. Deyna, que acaba de terminar la conferencia de prensa, no puede evitar acercarse a escuchar a su amiga. ¿Yerliane es de las que mejor bailan en el equipo? “Bueeeeeeeno, sí, es de las que baila bien, pero somos latinas, así que todas lo hacemos bien”. Yerliane le dirige una mirada divertida a Deyna antes de asegurar: “ella es la mala influencia en el baile”. Y ambas ríen.

“No me lo creía cuando marqué… Eran tales las ansias que tenía de hacer un gol en mi primer Mundial… Se lo he dedicado a mi padre y a mi familia”, continúa Yerliane, siempre bajo la atenta mirada de su compañera en el ataque de la Vinotinto. Procedente de un pequeño pueblo situado en uno de los estados más pobres de Venezuela, la joven, que porta el ‘10’ a la espalda, empezó en el fútbol gracias a su padre. “Él fue quien me lo inculcó, y desde los 6 años comencé a practicarlo en una canchita”. A los 13, la delantera de la Vinotinto ya acudía regularmente con la selección. Y así hasta hoy.

Un país volcado con la Vinotinto “Trabajo para ser futbolista profesional y quiero salir adelante, a otro país. Seguir un poco el ejemplo de Deyna”, asegura Yerliane. Deyna, que actualmente juega en un equipo en Florida, la mira e intenta mantenerse seria, pero no lo logra. “Muy bien, muy bien, así me gusta”, bromea. Su tono de ‘hermana mayor’ provoca otra vez la risa en ambas, una constante en esta entrevista convertida ya en una charla entre amigas.

“Espero seguir marcando goles con el favor de dios y la ayuda del equipo”, señala Yerliane. “¡Eso espero!”, replica Deyna, convertida este viernes en la máxima goleadora de la historia del torneo gracias a su diana ante las Cannucks, pero encantada de poder compartir la responsabilidad del gol con su amiga.

Y Yerliane feliz, porque sabe que en casa no se están perdiendo detalle de sus actuaciones. “En el Sudamericano ya me contaron que se reunía toda la familia en casa, los amigos… y veían los partidos. Yo creo que cuando hice ese gol capaz y tumbaron el televisor”. “Es que en Venezuela es una locura ahorita”, asegura Deyna, consciente de que cada vez que la Vinotinto gana o ella misma hacen una actuación destacada el país se paraliza y se convierten en trendic topic en Twitter.

¿Sucederá lo mismo en cuartos ante México? Yerliane se muestra confiada. “Ya hemos jugado contra ese equipo y creo que hay que trabajar algunas cosas. Y sí, va a estar un poco difícil, pero trabajando se va a lograr todo”. Las dos amigas se despiden. Tiempo de descansar… y de preparar nuevas coreografías.