Tayikistán, con orgullo para soñar a lo grande

13 nov 2020
  • Tayikistán se ha propuesto clasificarse para la Copa Mundial de 2026

  • El país centroasiático ha participado en dos Mundiales Sub-17

  • Ha construido centenares de canchas en los últimos años

Puede que el nombre de Tayikistán no resulte demasiado familiar a muchos aficionados al fútbol, pero lo cierto es que este país centroasiático está sentando las bases para hacerse notar a nivel continental e incluso mundial.

Tayikistán es un país sin salida al mar, su población ronda los diez millones de habitantes y tiene frontera con República Kirguisa, RP China, Afganistán y Uzbekistán. Formó parte de la antigua Unión Soviética y, justo cuando empezaba a causar sensación en el fútbol soviético, la caída del telón de acero obstaculizó el desarrollo del balompié nacional.

Hace un par de años, la Federación de Fútbol de Tayikistán (TFF) empezó a trabajar en un objetivo muy ambicioso para el deporte más popular del país. Centrándose en la cantera y en un desarrollo integral, este proyecto a diez años vista pretende culminar con la clasificación para la Copa Mundial de la FIFA 2026™, que contará con más participantes que nunca.

Sin duda, sería un logro muy importante, dado que Tayikistán nunca se ha clasificado para la Copa Asiática de la AFC y que su historial mundialista como nación independiente no empezó hasta la fase de clasificación de Francia 1998. No obstante, sus dos participaciones en la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA —un hito que muchos de sus países vecinos todavía no han conseguido— indican que ya cuenta con una base sólida.

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Los días de gloria en la Unión Soviética

En 1936 se fundó su federación nacional, una organización que dependía de la Federación Soviética de Fútbol. Pero Tayikistán tuvo que esperar hasta el ocaso de la Unión Soviética para vivir su mayor éxito a nivel nacional.

El 28 de octubre de 1988 es una fecha muy señalada en la historia futbolística de Tayikistán. Aquel día, el Pamir Dusambé se proclamó campeón de la segunda división soviética. Por primera vez, un equipo de Tayikistán se había ganado un puesto en la máxima categoría de un país con más de 300 millones de habitantes.

Y el club de la capital no se limitó a participar, pese a la desventaja que suponían los 6.000 kilómetros que le separaban de Moscú. Alentado por los 20.000 hinchas que llenaban su estadio en cada partido, Pamir acabó la temporada en la parte media de la tabla y alcanzó las semifinales de la Copa soviética, donde cayó ante el poderoso CSKA de Moscú.

Cuatro jugadores tayikos representaron a la Unión Soviética en un puñado de partidos en las décadas de 1970 y 1980, y muchos futbolistas locales tuvieron un protagonismo destacado en estos años. El defensa central Oleksiy Cherednyk, medallista de oro en 1988 con la Unión Soviética, fue quizá quien llegó más alto.

Los cimientos

Después de superar el clasificatorio asiático, una región en la que el fútbol juvenil está creciendo a pasos agigantados, el regreso de Tayikistán a la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA el año pasado —tras doce de ausencia— fue una muestra más de la tendencia ascendente de este montañoso país.

El desarrollo del fútbol base y juvenil continúa siendo un elemento clave en la campaña Dream 2026 de la TFF.

“La Federación de Fútbol de Tayikistán presta mucha atención al desarrollo del fútbol juvenil del país”, afirma Faridun Saliev, director de medios y de comunicación de la TFF, a FIFA.com.

“En Tayikistán se celebran anualmente campeonatos para niños en cinco categorías de edad distintas. Y, en 2019, la Confederación Asiática de Fútbol distinguió la liga de fútbol juvenil de Tayikistán como la mejor del continente”.

El gran número de infraestructuras que se han construido por todo el territorio nacional es gracias a una iniciativa del presidente del país, Emomali Rahmon. En los últimos tres años se han levantado más de 500 canchas de dimensiones reducidas en toda la república, de las cuales más de 300 se han instalado en Dusambé en los dos últimos años.

A nivel internacional, Tayikistán ha albergado torneos de fútbol femenino y de fútbol sala organizados por la CAFA (Asociación de Fútbol de Asia Central), cuya sede está precisamente en Dusambé.

Tayikistán sigue buscando el que sería su primer billete para la tercera ronda del clasificatorio mundialista de la AFC. Eso sí, aunque no lo consiga, participar en su primera Copa Asiática —algo que sus vecinos República Kirguisa y Turkmenistán lograron el año pasado— es un objetivo muy realista.

Está por ver si Tayikistán cumplirá su objetivo de disputar el mayor torneo del fútbol mundial en 2026, pero de lo que no hay duda es de que los cimientos de una estructura nueva y robusta ya van tomando forma.