Meinert: "Nuestro balance no seguirá siempre así"

Maren Meinert se ha ganado un lugar destacado en la historia de la Copa Mundial Femenina Sub-20 de la FIFA. No en vano, Papúa Nueva Guinea será la sexta edición del torneo en la que la seleccionadora dirigirá al combinado alemán. Su balance, además, es extraordinario: dos títulos (en 2010 y 2014) y 28 partidos, saldados con 22 victorias, 1 empate y 5 derrotas. Ningún otro seleccionador o seleccionadora presenta unos números como los suyos.

En cualquier caso, las estadísticas quedarán en un segundo plano cuando las vigentes campeonas de la categoría se enfrenten el lunes 14 de noviembre a Venezuela, debutante en estas lides. FIFA.com habló en exclusiva con esta campeona del mundo de 2003 poco antes del debut de las suyas.

Señora Meinert, ésta será su sexta Copa Mundial Femenina Sub-20. Sus 28 partidos como seleccionadora son todo un récord. ¿Todavía siente emoción ante una cita así? Sigo sintiendo esa emoción y estoy muy ilusionada. Verlo como algo rutinario sería muy negativo. Un Mundial es lo máximo para cualquier entrenadora. El equipo es distinto, las jugadoras tienen características distintas y siempre es como la primera vez. En general, podemos decir que no se puede comparar una selección con otra, pero tampoco los Mundiales son comparables.

¿Considera que su experiencia puede ser una ventaja? Puede ser de gran ayuda, sobre todo en situaciones delicadas. O cuando vienen partidos en los que te lo juegas todo. Siempre son situaciones con una presión especial. Yo intento transmitir a mis jugadoras que esto es lo más grande que existe en categoría juvenil. Si alguien no se ilusiona ante algo así, es que se ha hecho algo mal. Disfrutaremos de esto, dure lo que dure.

¿Las sensaciones son distintas cuando una llega al torneo como defensora del título? Cuando diriges a la selección alemana, todo el mundo se fija en ti. A todos les gusta decir que somos favoritas. Nosotras sabemos valorar eso, sabemos cuál es nuestra misión aquí. Queremos seguir formando a las jugadoras y mostrarles el camino correcto para alcanzar el éxito. Si eso sirve o no al final para levantar la copa, no es nuestro objetivo principal. Aquí lo que queremos es tener el máximo número posible de futbolistas capaces de afrontar retos mayores. Y no hay mejor plataforma que un Mundial. Esperamos que algunas integrantes de esta selección den pronto el salto a la absoluta.

La expedición alemana, igual que todas las demás, fueron recibidas en el aeropuerto por grupos de gente local. ¿Les gustó la iniciativa? Nos pareció fantástica, porque, cuando llegamos a las 5 de la mañana, había una clase entera esperándonos simplemente para saludarnos. Fue muy gracioso, porque los niños llevaban banderitas. Esto demuestra el interés que tienen todos en presentarse como país gracias a un evento deportivo como éste. La gente de aquí, en general, es muy cariñosa. Ves pequeñas referencias al Mundial por todas partes. Todos se esfuerzan mucho y hay muchísimos voluntarios. Es bonito ver a la gente ilusionada. Están poniendo todo de su parte para la disputa del Mundial.

Cuéntenos cómo ve a su equipo. ¿Es mejor que el de hace dos años?Es muy difícil valorar algo así antes de que arranque la competición. Cada selección es distinta. Esto se irá viendo conforme transcurra el torneo y comprobemos cómo nos adaptamos. El secreto no es cómo de bien juegas, sino cómo te desenvuelves en situaciones concretas a lo largo del certamen, cómo evoluciona el conjunto. Y eso es difícil de prever.

¿Quiénes son sus mayores rivales para ceñirse la corona? ¿Estados Unidos, Japón...? Incluiría también a Francia y a Suecia, y quizá a otras selecciones como la RDP de Corea. En la categoría sub-20 es aún más complicado de predecir. Si tienes una buena generación de futbolistas, todo es posible. Hay muchos combinados capaces de ganar, lo cual es bueno, porque es algo que distingue al fútbol. En primer lugar, queremos superar la fase de grupos. Lo demás ya se irá viendo. Afrontamos esta situación con todo el respeto que merece, porque sabemos que, hoy por hoy, cualquier rival es capaz de vencernos. En la Copa Mundial Femenina Sub-17, sin ir más lejos, Venezuela se metió en semifinales, algo con lo que nadie contaba. La liguilla ha dejado de ser un paseo en barca. Eso se acabó. Si tienes mala suerte, acabas tercera de grupo.

¿Sería una decepción no llegar a la final? Está claro que no venimos aquí para ser terceras de grupo. Cuando Alemania cae antes de semifinales, la impresión en nuestro país es de decepción total. Sin embargo, para mí lo importante es que las jugadoras aprendan algo de cara el futuro. Y hay algo que me gustaría dejar claro: nuestro balance no seguirá siempre así. En algún momento caeremos antes de hora, no sé si en esta edición, en la de dentro de dos años o más adelante.