Marshall, el héroe que necesita Escocia para romper su longeva maldición 

  • David Marshall ha brillado en la reciente racha de triunfos de Escocia

  • Este jueves Escocia quiere romper con 22 años sin participar en un gran torneo

  • Marshall: “Sentimos que el país desea que nos clasifiquemos para la EURO"

Cuando David Marshall hizo su debut con Escocia, fue con unas elecciones a la presidencia de Estados Unidos como telón de fondo. El hecho de que fuese George W Bush quien se presentaba a la reelección, mientras Donald Trump saboreaba el éxito de la primera temporada de The Apprentice, dice mucho de la longevidad internacional del guardameta.

Marshall debutó con Berti Vogts como seleccionador, en agosto de 2004. Era una época en la que la Grecia de Otto Rehhagel y el FC Porto de José Mourinho acababan de conquistar Europa, y los Invencibles del Arsenal de Arsène Wenger todavía hacían honor a su apodo. Y si te parece que hace una eternidad de aquello, Marshall puede identificarse contigo…

“Es surrealista volver a pensar en eso ahora”, afirma el arquero de 35 años a FIFA.com. “Y todo pasa muy deprisa. En esa primera etapa era muy joven, y estaba ahí principalmente como reserva. Creo que mis cinco primeras internacionalidades llegaron con cinco seleccionadores distintos”.

Marshall todavía era apenas un adolescente, de hecho, y había estado jugando en el filial del Celtic de Glasgow hasta que una tarjeta roja en el descanso para el portero titular del equipo lo metió de lleno en el candelero. En una célebre victoria sobre el Barcelona de Ronaldinho, no solamente mantuvo su portería a cero en ese encuentro, sino también en el de vuelta; y la temporada siguiente detuvo una pena máxima al brasileño en la Liga de Campeones de la UEFA.

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Una carrera longeva

En los 148 años de historia de la selección de Escocia, solamente un hombre –Ned Doig, cuya primera y última internacionalidades tuvieron lugar en 1887 y 1903, respectivamente– ha gozado de una carrera más larga como internacional. Pero aunque parece claro que Marshall batirá el récord de su homólogo portero durante los próximos meses, no es un logro del que el cancerbero titular de Escocia esté especialmente orgulloso.

“No es como si hubiese sumado más internacionalidades que nadie en ese tiempo”, explica. “Durante unos diez de esos años apenas jugué ningún encuentro con Escocia y, por encima de todo lo demás, nunca he formado parte de un combinado que se haya clasificado para nada”.

“Eso resulta duro de llevar, porque he estado involucrado en muchos combinados de Escocia diferentes, y ha habido muchos jugadores escoceses realmente buenos que han ido pasando en ese tiempo. Una cosa que he visto es que las oportunidades de clasificarse para las grandes competiciones no se presentan a menudo, y por eso este es un momento tan importante”, resalta.

Esa oportunidad tan inusual vuelve a presentarse este jueves, cuando los escoceses visitan a Serbia para disputar una de las finales de la repesca para la Eurocopa 2020. No parten como favoritos, pero llegan crecidos por sus tres triunfos seguidos en octubre sobre Israel, Eslovaquia y República Checa… en los cuales Marshall no encajó ni un solo gol.

El punto culminante de esa buena racha llegó cuando el guardameta del Derby County se erigió en el héroe de la tanda de penales de la semifinal de la repesca contra Israel, al realizar una parada tempranera que acabó siendo decisiva.

De la mano del seleccionador Clarke

“Fue una experiencia extraña”, admite. “Me dijeron posteriormente que Escocia nunca antes se había visto inmersa en una tanda de penales, y para mí también fue algo nuevo. El hecho de que no hubiese aficionados allí simplemente lo hizo un poco más extraño. Como portero, lo único que quieres es hacer una parada pronto y meter presión al rival. Por suerte, conseguí hacerlo”.

El éxito del portero de Escocia, y del sistema defensivo plantado por delante, también representó un alegato a favor de su seleccionador. Steve Clarke había revelado que una de sus primeras llamadas telefónicas tras asumir el cargo fue para hablar con Marshall y traerlo de vuelta al combinado nacional. El seleccionador escocés también se mantuvo firme en medio de las críticas a su defensa central de tres hombres, manteniendo la confianza no sólo en el sistema, sino también en jugadores cuestionados como Scott McTominay.

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“El míster tenía un proyecto, y ha mantenido la calma para ir construyendo lentamente algo que todos pueden ver que va tomando forma ahora”, señala Marshall. “Lleva ya unas cuantas concentraciones permaneciendo fiel a la defensa de tres, y esas cosas tardan tiempo en cuajar. Llevamos ya cinco o seis partidos con una defensa de tres, y era algo que el seleccionador identificó como un buen sistema contra el peligro de Israel en particular”.

La atención que presta a los detalles es fantástica, y los chicos han estado apoyándole plenamente. Pero para que todos los demás vean lo mismo tienes que obtener resultados, y por eso estuvo tan bien conseguir esas victorias sin encajar ningún gol el mes pasado. Eso muestra a todo el mundo que vamos por el buen camino”, subraya.

“Definitivamente, me siento bien en esta selección de Escocia. Llevo los dos últimos años jugando bien en el fútbol de clubes, y ahora estoy demostrando lo que valgo con la selección. Estoy disfrutando de veras, y simplemente quiero mantener mi listón alto y poner mi granito de arena en algo especial para el país”, añade.

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Romper con una mala racha de más de dos décadas

Clasificarse para la Eurocopa 2020, desde luego, encajaría en esa descripción. Al fin y al cabo, han pasado más de 22 años desde la última participación de Escocia en un gran campeonato, y los recuerdos de Francia 1998 cada vez van quedando más lejanos.

“Entonces era sólo un crío, pero sí recuerdo sentarme para ver el primer encuentro contra Brasil, y a los jugadores saliendo antes del partido con sus faldas escocesas”, rememora Marshall. “También me acuerdo de la Eurocopa 1996 –ese probablemente sea mi primer recuerdo de Escocia–, y en esos momentos piensas que es normal que la selección esté en los grandes campeonatos”.

“Desde luego, puede sentirse que el país desea que volvamos a lograrlo. Es una verdadera lástima que no haya aficionados en los estadios ahora mismo, porque el ambiente sería increíble. Pero con las redes sociales, y viendo vídeos, te haces una idea de lo que está pasando ahí fuera y lo que significa para la gente”, observa.

“Queremos clasificarnos a toda costa; y cabe esperar que, si lo conseguimos, se vuelva a permitir entrar a los aficionados cuando se celebre la fase final. El Tartan Army ha estado fantástico y, sin duda, se merece tener algo a lo que poder mirar con ilusión”, concluye Marshall.