Haití se gana el corazón de Alemania

“Fue fantástico. Un sueño para nosotros. Una experiencia única en la vida”. Corría 1974 cuando un grupo de jóvenes futbolistas amateurs, entre ellos el centrocampista Philippe Vorbe, se embarcaron en la mayor aventura de sus vidas.

Haití era la segunda nación caribeña en lograr clasificar a una Copa Mundial de la FIFA tras Cuba en 1938, y su equipo viajó a tierras alemanas para ganarse el corazón de todos los aficionados. “La gente nos ayudó mucho. Los aficionados alemanes nos ‘adoptaron’ y nos estuvieron animando cada vez que tocábamos la pelota”, asegura Serge Racine, otro de los componentes de ese histórico equipo.

Ambos se han reunido con FIFA para recordar un acontemiento que puso el fútbol caribeño en el mapa, literalmente. “¡Había gente que ni siquiera sabía que Haití existía! Gente que nos preguntaba dónde estaba Haití”. Racine no puede evitar que se le escape una sonrisa.

Y allí estaban ellos, un 15 de junio de hace 42 años, en un Olympiastadion de Múnich abarrotado con 70.000 personas, dispuestos a jugar contra Italia. “Tenían un equipo maravilloso, fantástico… y a Dino Zoff, que tenía aquel récord increíble”, rememora Vorbe.

Poco podía esperar el mítico arquero italiano que su récord de 12 partidos imbatido iba a caer ante el rival más inesperado. Pero Vorbe, Racine y sus compañeros no habían llegado hasta allí sólo para hacer turismo.

Dos goles para una aventura inolvidable A sus 69 años, Vorbe sigue recordando la jugada con total nitidez. “Cuando tuve el balón en mis pies, vi a Emmanuel Sanon adelante. Había un solo defensor. Puse la pelota entre ambos y Sanon le superó rápidamente”. Llegó entonces el momento de la verdad. “Sanon se plantó solo delante de Dino Zoff. ¿Dispararía, trataría de regatearle? Cuando marcó, fue sin duda el momento más bonito de nuestras carreras. ¡Incluso de nuestras vidas! ¡Marcar ante Italia! Fue tan fantástico…”

Italia terminaría remontando e imponiéndose por 3-1, pero para Haití esa jornada ya había sido histórica.

Los siguientes rivales de los caribeños fueron Polonia y Argentina. “Ante Polonia fue como pasar del día a la noche”, se lamenta Vorbe. “Fuimos literalmente destruídos. Nos ganaron 7-0, pero podrían haber sido más goles. Fue triste. Notábamamos que había mucha simpatía por Haití”.

Pero el equipo no había dicho su última palabra y aún quedaba un partido por disputar. Ante Argentina, cayeron derrotados otra vez, en esta ocasión por 4-1, pero ese nuevo tanto de Emmanuel Sanon, un impresionante chut desde fuera del área, quedó en las retinas de los aficionados.

“Fue un gol muy bonito. Marcamos dos goles soberbios en el Mundial”, asegura Vorbe. Dos goles que además impidieron que Haití regresase a casa como farolillo rojo del torneo. “Ni Bulgaria ni Zaire marcaron, así que en la clasificación de la FIFA del Mundial terminamos los 14º de 16 equipos”, señala con satisfacción.

42 años después, su hazaña sigue siendo única, porque la pequeña nación no ha vuelto a colarse en un Mundial. En estos momentos, el combinado haitiano lucha por mantener vivas sus opciones en las eliminatorias de CONCACAF al Mundial de Rusia 2018. Últimos de un grupo a falta de dos fechas, aún hay opciones matemáticas.

“Si Haití llega a Rusia, definitivamente iré. Sería algo grandioso para el fútbol haitiano y no querría perdérmelo”. Vorbe tiene hasta un plan pensado. “No puedo decir que iría andando a Rusia, pero sí podría ir en barco. Serge podría remar, porque es más joven que yo, ¡y yo lo dirigiría!” dice entre risas.

Ambos ex jugadores esperan que otra generación de haitianos vuelva a hacer soñar a su país... y a ponerlo en el mapa del fútbol.

*Para ver las imágenes de Haití en el Mundial de Alemania 1974 mira el vídeo de arriba