El FIFA Museum alberga un emotivo acto en recuerdo de Paolo Rossi

Con ocasión del primer aniversario de la muerte de Paolo Rossi, compañeros, amigos y familiares del legendario goleador italiano se reunieron en el FIFA Museum de Zúrich para honrar la memoria del desaparecido futbolista. Marco Fazzone, director del museo, anunció para 2023 una exposición sobre el campeón del mundo.

El pasado jueves, el día en que se cumplió un año de la muerte del italiano Paolo Rossi, la familia del desaparecido campeón del mundo y ocho de los que fueran sus compañeros de selección durante la Copa Mundial de la FIFA 1982, así como Gabriele Gravina, presidente de la Federación Italiana de Fútbol, se dieron cita en Zúrich para rendir homenaje al Ragazzo d’oro.

En el emotivo acto que se celebró en el FIFA Museum, los asistentes recordaron al Paolo Rossi futbolista, pero sobre todo a la persona. En su intervención inicial, Gianni Infantino, Presidente de la FIFA, habló de sus recuerdos de la Copa Mundial de la FIFA 1982, en la que Rossi, con seis goles en su hoja de servicios, fue uno de los principales artífices de que Italia añadiese un nuevo título mundialista a los dos que había conquistado ya en 1934 y 1938.

Federica Cappelletti-Rossi, la viuda del legendario goleador italiano, asistió al acto junto con sus dos hijas y el hijo que el futbolista tuvo en su primer matrimonio. Además de venir cargada de recuerdos de un Rossi que "siempre conseguía que la gente se sintiese cómoda en su presencia", Federica acudió con la camiseta que el delantero vistió ante Polonia en la semifinal de la Copa Mundial de la FIFA 1982, y se la entregó a Marco Fazzone, director del FIFA Museum. La histórica elástica luce ya expuesta en la vitrina del museo correspondiente a la única cita mundialista que se ha disputado en tierras españolas.

La exposición sobre Paolo Rossi llega a Zúrich

Por su parte, Marco Fazzone subrayó lo honrado que se sentía por celebrar el acto de homenaje a Paolo Rossi en el FIFA Museum. Posteriormente, Fazzone aprovechó la oportunidad para anunciar junto con la viuda de Rossi que el museo albergará la exposición Paolo Rossi, un ragazzo d’oro.

Esta inccluye el Balón de Oro que el atacante internacional conquistó en su momento y la Bota de Oro que le distinguió como máximo goleador de la Copa Mundial de la FIFA 1982. La muestra, que se presentó por primera vez en octubre de este año en el marco del Festival dello Sport de Trento, abrirá al público del FIFA Museum en la primavera boreal de 2023.

Antes del mencionado anuncio, los asistentes al acto vivieron uno de los momentos más emotivos de la velada cuando el Presidente Infantino reunió a los campeones del mundo de 1982 con el trofeo que alzaron en aquel certamen. Cuando han pasado casi 40 años ya desde aquel histórico triunfo conquistado en Madrid, la escena puso de manifiesto que los integrantes de aquel equipo siguen manteniendo una relación de estrecha amistad en la que hay lugar incluso para un grupo de Whatsapp con todos los campeones del mundo de 1982.

Los internacionales no escatimaron bromas y risas mientras posaban por turnos con el trofeo, pero resultó evidente que extrañaban a su amigo y compañero Paolo Rossi y que les habría gustado poder compartir el momento con él. Después de tomarse innumerables fotos con el trofeo mundialista, Marco Tardelli, Bruno Conti, Allessandro Altobelli y compañía se inmortalizaron ante el Muro de los Campeones del museo. Entretanto, Federica Cappelletti-Rossi hizo las veces de su difunto marido y en su nombre colocó el broche de oro sobre la pared.

Rivales en el campo, amigos fuera de él

Tras reencontrarse con el trofeo mundialista y recorrer el resto de la Galería de la Copa Mundial, los campeones del mundo y los demás invitados regresaron al vestíbulo del museo, donde varios compañeros de Rossi compartieron sus recuerdos del goleador a través de un mensaje de vídeo en el que destacaron además su extraordinaria calidad humana.

Es legendaria la capacidad que Rossi poseía para, con ayuda de su inolvidable sonrisa, entablar amistad con jugadores que eran rivales sobre el césped. El mejor ejemplo de esto fueron los internacionales brasileños Paulo Roberto Falcão y Léo Junior, que, a pesar de que en España 1982 cayeron con su selección a manos de Italia, no perdieron la oportunidad de viajar de Brasil a Suiza expresamente para la velada. Entre los invitados se encontraban también el árbitro de aquella final, Abraham Klein, y Gianluca Zambrotta, campeón del mundo con Italia en 2006.

La parte final del acto también versó sobre el Paolo Rossi futbolista. Su compañero Giovanni Galli recordó que a los rivales les resultaba especialmente difícil ocuparse de Rossi porque el delantero tenía algo mágico: "Paolo no buscaba la pelota, sino que la pelota lo buscaba a él. Independientemente de la zona del campo en la que se encontrase, el balón siempre le acababa llegando", concluyó.