Anguila, y la esperanza en mitad de la pandemia

15 jul. 2020
  • Ocupa la última posición en la Clasificación Mundial FIFA/Coca-Cola

  • Pese a la pandemia, apunta a una gran reestructuración

  • El objetivo: desarrollar de un estilo de entrenamiento nacional

Aunque pueda parecer extraño, lo cierto es que la pandemia actual ha favorecido a Anguila en algunos aspectos.

La isla, ubicada en las islas de Sotavento —en las Antillas Menores—, se convirtió en uno de los primeros territorios del Caribe en terminar su liga el pasado fin de semana.

Un total de 1.100 personas llenaron el estadio Raymond E.G. Guishard para presenciar el triunfo por 3-0 de Roaring Lions sobre Doc’s United. De esta manera, los primeros conquistaron su octavo título liguero desde el cambio de siglo, récord de la competición en este periodo.

Además, fue la primera vez en la historia que se colgó el cartel de “no hay billetes” para ver una final doméstica, y la federación nacional no solo ha podido concluir la liga, sino que mira ya a las próximas competiciones.

Por suerte, la isla ha sido capaz de contener la propagación de la COVID-19, y el récord de asistencia es un símbolo de este éxito.

Colin Johnson, director técnico de la Federación Anguilense de Fútbol, se muestra encantado de haber visto cómo la afición llenaba las gradas, y confía en que esto solo sea el principio de un mayor crecimiento y desarrollo del fútbol en general en los próximos años.

“Llevamos unos cuantos años jugando al fútbol a este nivel”, afirma Johnson a FIFA.com. “Y un tiempo peleando en la cola del ranking de la FIFA. Nuestras selecciones femeninas lo están haciendo relativamente bien”.

De hecho, Anguila es el actual farolillo rojo de la Clasificación Mundial FIFA/Coca-Cola, con solo tres puntos menos que San Marino. Su mejor posición fue el 189.º puesto, alcanzado en 1997. La selección femenina, por su parte, ocupa la 31.ª plaza del total de 41 selecciones que componen la Clasificación Femenina de la CONCACAF.

Históricamente, el fútbol nunca ha sido el deporte más popular de la isla —las carreras de lanchas, el críquet y el rugby han copado el interés y las preferencias de sus habitantes—, pero el apetito por el fútbol está aumentando.

Una de las competiciones futbolísticas más importantes de la isla es un torneo de colegios de primaria que se celebra los meses de septiembre y octubre.

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Identificar un estilo de entrenamiento y de juego a nivel nacional

Anguila participa en las competiciones de la CONCACAF y de la FIFA desde la sub-14 hasta la absoluta, tanto en categoría masculina como femenina.

Al igual que Montserrat, Anguila ha empezado a invertir en los dos últimos años en futbolistas que militan en otros países, principalmente en el Reino Unido, en su intento por mejorar sus posibilidades en la Liga de Naciones de la CONCACAF.

No obstante, el énfasis a largo plazo recae en fomentar los programas de fútbol base y juvenil.

“La semana que viene empezaremos a trabajar en la creación de una filosofía de entrenamiento a nivel nacional”, explica Johnson. “Queremos que todas nuestras selecciones tengan el mismo estilo de juego”.

Gracias a la financiación de la FIFA, Anguila está ampliando sus programas y ligas de fútbol base. Estos serán los cimientos sobre los que se implante el nuevo estilo de entrenamiento y de juego a nivel nacional, tanto en categoría masculina como femenina, con el objetivo de mejorar el rendimiento general.

“Queremos tener un poco más de posesión del balón, ser más ofensivos y más agresivos cuando tengamos la pelota”.

Ventajas de jugar la Liga de Naciones de la CONCACAF

“Antes no teníamos apenas ocasión de foguearnos”, apunta Johnson. “Llegábamos al clasificatorio mundialista y nos medíamos a selecciones como El Salvador con muy pocos partidos en las piernas. Sin embargo, la Liga de Naciones de la CONCACAF nos permite jugar más, e incluso tenemos partidos amistosos entremedias del calendario. Cuanto más juegas, más mejoras”.

Para Anguila, la mayor ventaja de la Liga de Naciones es que ha devuelto el fútbol a la isla.

“Anguila ha albergado más partidos de la Liga de Naciones que nadie. Aquí no se había jugado ningún torneo en los últimos diez años. La gente ha vuelto al estadio. Nunca habían venido tantos aficionados. El interés por el fútbol ha crecido muchísimo”.

¿Y cuáles son las mayores ilusiones y ambiciones del programa para los próximos años?

“Me encantaría mejorar la calidad de nuestro fútbol y mantener el nivel entre los próximos cinco y diez años, de modo que podamos optimizar nuestro rendimiento a nivel global y en la clasificación, tanto masculina como femenina”, indica Johnson.

“Es un momento muy ilusionante para nosotros. Llevo mucho tiempo involucrado en el fútbol de Anguila, y lo del domingo me impactó mucho. Fue una sorpresa muy agradable. Tengo un buen presentimiento con el futuro de nuestro fútbol”.

Este artículo forma parte de la serie 'El Juego Global', que te cuenta cómo se vive el fútbol en los lugares más remotos y alejados de los focos. La semana que viene viajaremos a la Guayana Francesa.

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