Alemania llora la pérdida de la leyenda Horst Eckel

Horst Eckel, el último jugador que seguía vivo de la selección de la República Federal de Alemania que ganó la Copa Mundial de la FIFA 1954, ha fallecido a los 89 años. La Federación Alemana de Fútbol anunció la triste noticia.

Eckel, un jugador muy polivalente, fue un integrante de la selección alemana que sorprendió a la grandísima favorita de la edición de 1954, Hungría, en una final que pasó a conocerse como el "Milagro de Berna".  

"Con gran pesar nos enteramos del fallecimiento de Horst Eckel, un hombre extraordinario que fue el último miembro superviviente de la selección alemana ganadora de la Copa Mundial de 1954", declaró el Presidente de la FIFA Gianni Infantino. "El equipo de Eckel se erigió como un faro de esperanza para la República Federal de Alemania, como nación joven. "Ganar 'El Milagro de Berna' contra una selección húngara tan brillante hizo que el pueblo alemán se sintiera orgulloso y contribuyó al resurgimiento de la nación. Recordamos la contribución de Eckel al fútbol alemán y nuestras condolencias van dirigidas a su familia y amigos, al 1. FC Kaiserslautern y a toda la familia del fútbol alemán", comentó.

Tras la muerte de Hans Schaefer en 2017, Eckel se quedó como el último superviviente de aquel combinado que ganó el primer Mundial para la República Federal de Alemania y sentó las bases de la solidez y excelencia que ha caracterizado a Die Mannschaft en las décadas posteriores.

Más importante si cabe: levantar el trofeo Jules Rimet dio a los alemanes occidentales un sentimiento de identidad.

"Por todo el mundo no se nos reconocía políticamente, económicamente ni deportivamente", declaró Eckel a la revista de fútbol 11 Freunde en 2011. "Después de esa victoria, de repente volvimos a ser alguien de nuevo".

Eckel jugó 32 partidos con la República Federal de Alemania, y tuvo como punto culminante esa victoria por 3-2 sobre la generación dorada de Hungría en la final de 1954. 

El seleccionador germano, Sepp Herberger, construyó su equipo en torno a un núcleo de jugadores del 1 FC. Kaiserslautern, incluido Eckel. Pero dado que todos los jugadores alemanes eran semiprofesionales, no se les concedían muchas opciones antes del campeonato.

Su actuación en la final ha pasado a la mitología del fútbol alemán como un momento de unidad para una nueva nación que todavía estaba recuperándose de las secuelas de la II Guerra Mundial, perdida y verdaderamente necesitada de inspiración.

"Ni siquiera sabíamos lo que el título iba a suponer para nosotros. Realmente, nadie sabía mucho de nosotros, y tampoco sabíamos lo que estaba pasando en nuestro país, en la Alemania occidental. Solamente nos dimos cuenta cuando regresamos", recordaba Eckel en una entrevista para la FIFA en 2010.

"Eso nos impactó; el ver que habíamos puesto nuestro granito de arena para ayudar a reconstruir la República Federal de Alemania. Haber podido aportar nuestra pequeña contribución nos hizo sentir orgullosos", añadía.

Eckel también logró éxitos importantes en el fútbol de clubes. Tras debutar con el Kaiserslautern en 1950, llegó a ganar 2 ligas alemanas.

Tras concluir su etapa como jugador, Eckel se recicló profesionalmente y fue profesor hasta que se jubiló en 1997.

El legado de Eckel y del resto de la selección campeona en 1954 perdura claramente en la historia del fútbol alemán. Aquella Mannschaft unió a una nación que, desde entonces, ha ganado en total 4 Copas Mundiales de la FIFA y 3 Eurocopas.