Wenger habló del desarrollo del talento en un congreso de entrenadores en Friburgo

  • Arsène Wenger participó en una conferencia de la BDFL en Friburgo

  • El director de Desarrollo del Fútbol Mundial de la FIFA habló de la detección y el desarrollo del talento

  • "Entre los cinco y los doce años es mejor no tener entrenador que uno malo", afirmó

Arsène Wenger ocupa desde 2019 el cargo de director de Desarrollo del Fútbol Mundial de la FIFA. Y como tal participó del 23 al 25 de mayo en Friburgo en el Congreso Internacional de Entrenadores organizado por la BDFL [Bund Deutscher Fußball-Lehrer e.V.]. 

La asociación profesional de entrenadores de fútbol de Alemania titulares de la licencia UEFA A y UEFA Pro o de profesores de fútbol pudo beneficiarse de la experiencia del técnico francés, así como de la de Ulf Schott, director de Programas de Alto Rendimiento de la FIFA.

Ambos presentaron la nueva política de la FIFA en materia de promoción del talento y del fútbol de élite, así como la voluntad del organismo gestor del fútbol mundial de aumentar la competitividad de las selecciones nacionales reduciendo la brecha entre los países más pujantes del deporte rey y aquellos que gozan de menos recursos para desarrollar esta disciplina.

Europa y el resto del mundo

Wenger hizo hincapié en la detección y el desarrollo de jóvenes talentos. "La identificación del talento no funciona lo suficientemente bien", aseveró el exentrenador del Arsenal y del Mónaco, entre otros. "Perdemos mucho talento porque no llegamos a identificarlo", insistió sobre los fallos en el sistema de detección en algunas regiones del mundo.

"Kylian Mbappé tiene raíces africanas, pero se formó en Europa", añadió Wenger, tomando como ejemplo al delantero francés de origen argelino y camerunés para ilustrar sus palabras. "Si hubiese nacido en Camerún, no se habría convertido en el delantero que es hoy. Está Europa y el resto del mundo. Y el resto del mundo necesita ayuda, si no perdemos demasiado talento".

Si el descubrimiento de talento es la primera etapa, la segunda es lógicamente la de su formación. Por eso Wenger y su equipo se fijan el objetivo de mejorar la calidad general de los entrenadores. Para formar a los jóvenes jugadores adecuadamente, es preciso que sus formadores también lo estén a su vez. "Entre los cinco y los doce años es mejor no tener ningún entrenador que tener uno malo", declaró el técnico, quien reveló que él mismo no tuvo entrandor hasta los 19 años. "Debemos formar mejor a los entrenadores para que puedan hacer bien su trabajo".

Ayudar a todos los países a alcanzar su potencial

Entre los programas puestos en marcha por la División de Desarrollo del Fútbol Mundial de la FIFA, la creación del Centro de Recursos Técnicos de la FIFA supone una ayuda inestimable para alcanzar ese objetivo de formar a los entrenadores. Estos pueden beneficiarse una verdadera mina de información técnica, análisis y recursos creados por expertos y entrenadores de renombre. 

Gracias a esta política de detección y de perfeccionamiento del talento, de jugadores y de sus entrenadores a escala mundial, Wenger espera ver reducirse la brecha de desarrollo existente entre las diferentes regiones, ilustrada actualmente por el dominio de los países sudamericanos y europeos en el fútbol mundial. Así, dando un mayor impulso a las condiciones previas y a las estructuras necesarias para el desarrollo del fútbol de élite, la FIFA aspira a ayudar a todos los países a alcanzar plenamente su potencial.