Auckland, nueva parada en la gira por las sedes de la Copa Mundial Femenina de la FIFA

Auckland, la ciudad más grande de Nueva Zelanda, fue el siguiente destino de una delegación de la FIFA que está visitando cada una de las sedes de la Copa Mundial Femenina de la FIFA del próximo año, organizada conjuntamente por Australia y Nueva Zelanda.

Las actividades se iniciaron con una visita al mítico estadio de Eden Park, donde el grupo, encabezado por la Secretaria General de la FIFA Fatma Samoura, fue objeto de una ‘pōwhiri’ (ceremonia de bienvenida maorí) por parte de los Ngāti Whātua Ōrākei (miembros de un clan maorí), liderados por su presidenta Marama Royal.

A continuación hicieron un recorrido por el Eden Park, que albergará el partido inaugural de la Copa Mundial Femenina de la FIFA, para un total de seis partidos de la fase de grupos. La instalación tiene una capacidad de 48.376 espectadores para acontecimientos deportivos, y es la primera de Australasia que ha obtenido el sello de evaluación mundialmente reconocido 'WELL Health-Safety'; una acreditación independiente con base empírica que certifica que un edificio o espacio ha adoptado las medidas necesarias para priorizar la salud y la seguridad del personal, los visitantes y las partes interesadas.

La sostenibilidad es una prioridad en el estadio, y se está instalando una nueva iluminación LED deportiva y de emergencia para sustituir a las actuales luces halógenas. Toda la comida que se hace en el lugar se envasa y se vende en productos comercialmente compostables; y todos los residuos que se generan en los eventos los días de partido son clasificados según su destino: compostables, reciclaje o vertedero.

La instalación recoge el agua de lluvia y la trata in situ, utilizándola para regar el campo, con lo que Eden Park ahorra hasta 16 millones de litros de agua municipal al año. Asimismo, da cabida a varias colmenas en el huerto de Morningside, que está gestionado por un grupo de refugiados que también se ocupan de los contenedores de compostaje de Eden Park.

Fuera de Eden Park, la delegación de la FIFA se reunió con Hannah Wilkinson. La delantera internacional que ha jugado 105 partidos y ha marcado 27 goles con Nueva Zelanda es además una consumada música y artista; y en ese momento estaba pintando un mural para celebrar las Copas Mundiales femeninas de críquet, rugby y fútbol que albergará Nueva Zelanda este año y el próximo.

A continuación tuvo lugar una visita a la Casa del Fútbol, sede de la Federación Neozelandesa de Fútbol, para reunirse con su presidenta Johanna Wood (también miembro del Consejo de la FIFA y del Consejo de la OFC), con su secretario general, Andrew Pragnell, y con sus empleados.

En la Casa del Fútbol, la delegación conversó con los representantes federativos sobre el desarrollo del fútbol femenino, las diversas iniciativas que está poniendo en marcha la Federación Neozelandesa en el contexto post-COVID, y la reanudación del fútbol comunitario nacional para todas las edades a partir del 6 de mayo.

La delegación concluyó su visita a Auckland reuniéndose con representantes de los sectores neozelandeses del deporte y el turismo.

En sus conversaciones con Raelene Castle, directora ejecutiva de Sport New Zealand; René de Monchy, director ejecutivo de Tourism New Zealand; y Dave Downs, director ejecutivo de New Zealand Story, la Secretaria General de la FIFA resaltó la importancia de abrazar la cultura de los pueblos indígenas y aborígenes de Nueva Zelanda y Australia en el periodo previo y durante toda la Copa Mundial Femenina de la FIFA: "La novena edición de la Copa Mundial Femenina de la FIFA tendrá lugar entre el rico mosaico de cultura, tradición y lenguaje de los pueblos indígenas y aborígenes de Australia y Nueva Zelanda. Tenemos muchas ganas de trabajar con ellos para aprender más de sus culturas y de cómo podemos celebrar con respeto esas culturas junto a los aficionados al fútbol y las selecciones cuando lleguen aquí al hemisferio sur", afirmó.